Salvaguardar el patrimonio vivo de las comunidades

Sbek Thom: teatro de sombras jémer © Ministerio de Cultura y Bellas Artes de Camboya

Después de prolongados esfuerzos realizados por los Estados Miembros de la UNESCO para proporcionar un marco jurídico, administrativo y financiero a la cooperación internacional encaminada a salvaguardar el patrimonio vivo, la Conferencia General de la UNESCO adoptó en 2003 la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.

Se entiende por patrimonio inmaterial las prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que se transmiten de generación en generación. Este patrimonio infunde a las comunidades un sentimiento de identidad y es recreado constantemente por ellas en función de su entorno. Se denomina inmaterial porque su existencia y reconocimiento dependen esencialmente de la voluntad de los seres humanos –que, en principio, es inmaterial– y se transmite por imitación y experiencias vividas. El patrimonio cultural también recibe los nombres de “patrimonio vivo” o “cultura viva”.

En la Convención de la Unesco para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de 2003 se señalan los cinco ámbitos siguientes, en los que se manifiesta en particular el patrimonio cultural inmaterial:

  • Las artes del espectáculo; por ejemplo, el elemento la Danza Saman (Indonesia).

Ceremonia de refección de la techumbre del Kamablon, casa sagrada de Kangaba (Malí) © Dirección Nacional del Patrimonio Cultural (DNPC), 2004, Malí

La importancia del patrimonio cultural inmaterial no estriba en la expresión cultural en sí misma, sino más bien en el valor de los conocimientos y competencias que transmite. El valor social y económico de esa transmisión del conocimiento es pertinente para los grupos minoritarios y los grupos sociales predominantes que viven dentro de un mismo Estado, y es importante tanto para los Estados en desarrollo como para los desarrollados. La UNESCO se esfuerza por cooperar con los países del mundo entero para salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial, que no sólo nutre la diversidad cultural y la creatividad humana.

 

El poder de la cultura, en tanto que fuerza impulsora de distintas áreas de la vida económica, social, política y artística, e interconectado con la práctica de un patrimonio vivo, está demostrado. La protección de los otomí-chichimecas de México permitió mejorar carreteras, construir plantas potabilizadoras de agua, crear empleos en las economías locales y desarrollar una infraestructura turística.

Canto y música a dos voces en la escala istriana © Ministerio de Cultura de Croacia, 2008

Para facilitar su aplicación, la Convención establece la adopción de un conjunto de medidas tanto en el plano nacional como en el internacional.

En el plano nacional, la Convención pide a cada Estado que

  • identifique y defina los elementos del patrimonio cultural inmaterial presentes en su territorio, con la participación de comunidades grupos y organizaciones no gubernamentales pertinentes; y
  • confeccione inventarios de su patrimonio cultural inmaterial y los actualice periódicamente.

En el plano internacional, todos los países que han ratificado la Convención se reúnen cada dos años en la Asamblea General de los Estados Partes en la Convención. La Asamblea General imparte directivass estratégicas para la aplicación de la Convención y elige a los 24 miembros del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que se reúne todos los años para promover los objetivos de la Convención y supervisar su aplicación.

El orden del día de la séptima reunión del Comité Intergubernamental, que tendrá lugar del 3 al 7 de diciembre de 2012 en París, prevé el examen de:

  • 16 nuevos informes periódicos de los Estados Partes sobre la aplicación de la Convención en el plano nacional. Estos informes proporcionan información sobre las políticas y la legislación de los Estados Partes, las infraestructuras institucionales, los métodos y sistemas de inventario, la participación de diferentes partes interesadas y la cooperación regional e internacional encaminada a la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. También ponen de relieve la situación en que se hallan 52 elementos suyos inscritos en la Lista Representativa.

Países que se han beneficiado de actividades de creación de capacidades desde el año 2010

Merece la pena destacar que varios Estados han señalado en sus informes la importancia que reviste la tarea de reforzar las capacidades nacionales para salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial, y más concretamente la capacitación de funcionarios gubernamentales y organizaciones no gubernamentales para lograr una buena aplicación de la Convención.

Desde 2010 hasta la fecha, suman 66 los países que se han beneficiado en diferentes grados de las actividades de creación de capacidades realizadas por la UNESCO. La duración de los proyectos varió entre 24 y 36 meses aproximadamente. Esta estrategia global implica la adopción de un enfoque multidimensional a largo plazo que aborda la revisión de las políticas y la legislación, la remodelación de las infraestructuras institucionales, la elaboración de métodos y sistemas de inventario, la plena participación de las diversas partes interesadas y las competencias técnicas necesarias para salvaguardar el patrimonio inmaterial.

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