Una ciudad mexicana apoya la Convención

Expresiones contemporáneas como ésta se benefician de los esfuerzos del Ayuntamiento de Toluca y la red U40 por promocionar la Convención de 2005 © Luanda Smith


México es un hervidero de creatividad. Esto es evidente sobre todo en su sector artístico, con artistas de vanguardia que proliferan por todo este país de increíble diversidad. La innovación y la investigación en el arte son comunes y su potencial económico se reconoce cada vez más si tenemos en cuenta que sus industrias culturales representan actualmente el 6,7% de su PIB. Para que México continúe expandiendo este sector, la aplicación de la Convención de la UNESCO de 2005 sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales será un paso decisivo.

El ayuntamiento de Toluca en México se unió a una red de profesionales de la cultura menores de 40 años conocida como U40. Juntos, organizaron la primera serie de reuniones llevadas a cabo en el país con el fin de promover y debatir la Convención de la UNESCO de 2005. Estas animadas convocatorias desencadenaron un impresionante conjunto de actividades de seguimiento por todo el país.

Abierto al público, el evento reunió a 650 personas de nueve regiones mexicanas y 14 países. A través de talleres, actividades artísticas, presentaciones y debates, los participantes pudieron entender mejor el contenido y los objetivos de la Convención y el papel que juegan las distintas partes interesadas. En el evento participaron profesionales de la cultura mexicana, políticos, sociedad civil, representantes de los grupos indígenas y el público en general.

Los participantes compartieron sus experiencias y los desafíos a los que se enfrentan en sus localidades. JP Sauvé, un participante de la U40 de las Américas, explicó: “Con un enfoque en las políticas locales que apoyan la diversidad de las expresiones culturales, las presentaciones oficiales permitieron a los participantes comprender cómo los objetivos de la Convención de 2005 se incorporan a la acción del gobierno de México, tanto a nivel de estado como en sus respectivas ciudades”.

El evento generó muchos resultados: la ciudad de Los Reyes adoptó una ley que apoya el desarrollo cultural y, a modo de guía para futuras acciones, los participantes elaboraron propuestas concretas para satisfacer las necesidades locales y aprovechar las fortalezas. Se creó una nueva base de datos de organizaciones culturales nacionales que actualmente facilita el intercambio y la colaboración. También se extendió a todo el país la red mexicana U40.

La asesora cultural mexicana Luanda Smith comentó que el evento le ayudó a comprender mejor las políticas culturales y a compartirlas fácilmente con sus compañeros y con los responsables de la toma de decisiones. Luanda fue una de los participantes que impulsaron la creación de la ONG “Glocal creatividad y asociación cultural”. Estos han comenzado a trabajar con la Universidad de Veracruz, la universidad más grande al este de México. “Actualmente realizamos conferencias sobre la Convención y estamos realizando un estudio estadístico, entre unas 15.000 personas, cuyo objetivo es identificar las percepciones culturales entre la comunidad universitaria,” agregó.

La organización también ha creado la Sección de Cooperación Cultural Internacional en el Instituto Cultural de Veracruz con la intención de promover la diversidad de las expresiones culturales y ayudar a artistas locales a contactar y establecer vínculos con colegas de todo el mundo.

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