Oportunidades creativas en Sudáfrica

Un representante de Enviroserv visita el taller eMzantsi mientras los alumnos están ocupados construyendo los 630 conjuntos de cricket de playa encargados por la empresa. Crédito: Lorraine Tanner

Los múltiples carnavales de Sudáfrica son un testimonio de la creatividad del país. Estos eventos anuales ilustran la diversidad de las artes del país: sus artesanías, diseños, música y baile. Entre bastidores, los carnavales también son de suma importancia en el plano económico, social y cultural pues generan empleo, estimulan las economías locales y promueven la tan necesaria cohesión social.

Aprovechando el próspero mercado de estos eventos y manifestaciones, la Fundación Arlequín, con sede en Ciudad del Cabo, ofreció formación a un grupo de aspirantes a empresarios culturales en la creación de productos creativos típicos de los carnavales utilizando materiales reciclados. Al tenderle la mano a madres solteras y personas con discapacidad provenientes de algunas de las zonas más desfavorecidas de la ciudad, la Fundación les brindó las herramientas necesarias para convertirse en emprendedores.

La directora del proyecto, Lorraine Tanner, explicó que la pobreza, la migración y la falta de oportunidades educativas marginan a los que viven en los barrios más alejados de Ciudad del Cabo, como Ocean View y Masiphumelele. "Estamos muy lejos de los centros culturales. Y aquí la gente está como atrapada al final de una península. Las madres solteras, en particular, pueden llegar a sentirse muy aisladas ", explicó.

Con el apoyo del Fondo Internacional para la Diversidad Cultural de la UNESCO, la Fundación organizó un curso de formación de once meses sobre arte reciclado para participantes como Fikelwa Nogqala, para la cual el curso le ha dado la oportunidad de adquirir habilidades creativas que ahora le permiten generar ingresos para mantener a su familia. "[Gracias a la capacitación,] soy capaz de hacer y de vender, y también de facilitar talleres de artesanía. Puedo por fin vivir una vida gracias al proyecto ", dijo.

Los participantes aprendieron a producir numerosos accesorios como carteras, mochilas, collares, llaveros, y separadores de libros que pueden venderse fácilmente en el mercado local. En este curso dirigido por un grupo de profesores especializados los participantes adquirieron experiencia práctica en la creación de numerosos objetos a partir de materiales reciclados tales como periódicos, cartón, madera, cera de abeja, botellas, tapas, tubos, cuero, alambre y espuma.

La Fundación también ayudó a que los alumnos se comunicasen mejor y a disponer de una sólida experiencia práctica con la que pudiesen responder mejor a los obstáculos relativos a la producción. En respuesta a un encargo realizado por un consorcio de organizaciones locales, los estudiantes produjeron más de 600 juegos de cricket de playa a partir de materiales de desecho. "El grupo aprendió a trabajar con un pedido concreto y a responder a los plazos de un cliente", - una cualidad indispensable para un empresario, dijo la Sra. Tanner.

Otros estudiantes montaron puestos para exponer y vender sus productos, e incluso facilitaron talleres para niños y jóvenes. En el Festival Nacional de las Artes (Grahamstown, Provincia Oriental del Cabo), la Sra. Nogqala enseñó a fabricar instrumentos musicales y trajes de carnaval a un grupo de niños.

Otro hito en el proyecto fue la construcción de la marioneta gigante de un arlequín. Los propios alumnos la construyeron para el popular Carnaval de eMzantsi en el festival AfricaBurn que movilizó a 1.500 espectadores. 'eMzantsi' significa “en el Sur" en isiXhosa, y el Carnaval está perfectamente integrado en la vida de la península ubicada al sur de Ciudad del Cabo. Sirviéndose de los diversos materiales necesarios para realizar la marioneta de cuatro metros de altura, los participantes aprendieron a trabajar directamente con profesionales y pudieron asimilar las dinámicas de la producción a gran escala.

El arte reciclado ofrece a los alumnos una oportunidad inmediata para convertirse en emprendedores culturales. "En el futuro esperamos crear un sistema de producción y aumentar la calidad de los productos para que realmente puedan llegar a constituir un ingreso estable para los aprendices de artesanos. El sistema que pretendemos llevar a cabo será capaz de incorporar a todos los actores en la producción de los productos y componentes ", explicó la Sra. Tanner.

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