Argumentos en favor de la acción pública para fomentar y fortalecer las industrias culturales y creativas

En los apartados anteriores hemos pasado revista a las razones institucionales, los factores de expansión y al contexto socioeconómico y conceptual que explica la importancia creciente que las industrias culturales y creativas han adquirido en los últimos años. Se ha puesto de relieve la naturaleza especial de estas industrias donde confluyen lo cultural, lo económico y el derecho. A continuación, se ofrecen argumentos complementarios que abundan sobre las razones por las cuales el sector cultural y creativo es un sector estratégico que merece hoy especial atención desde lo público:

 

Argumentos económicos

  • Aporta un gran valor agregado.Genera empleo directo e indirecto.
  • Se vislumbra gran potencial de crecimiento en los próximos años.
  • Facilita la introducción de otros tipos de productos en los mercados externos.
  • Contribuye a equilibrar la balanza de exportaciones.
  • Contribuye al desarrollo de la confianza social.
  • Permite una revalorización de marcas y productos.
  • Atrae turismo y facilita la movilidad.
  • Genera recursos sustentables a largo plazo.
  • Transforma y regenera espacios urbanos.

Los países de economías avanzadas y postindustriales han comprendido la ventaja estratégica y el potencial de desarrollo de las industrias culturales y creativas, por lo cual han puesto en marcha políticas de fomento específicas para el sector.

Se ha cuantificado el peso económico del cine, la animación digital, la música grabada y en vivo, los medios audiovisuales, las artes escénicas, los libros, el diseño, la moda y las actividades protegidas por la propiedad intelectual, y las cifras obtenidas demuestran su importancia en la economía de estos países y en su comercio internacional.

Esta idea no ha sido incluida en los modelos económicos de los países emergentes y de los menos avanzados, los que se han basado principalmente en la explotación de sus recursos naturales y en el fomento de las industrias de transformación. Las principales preocupaciones han sido la sustitución de importaciones y la autonomía en la producción de los productos de consumo básico. Ahora bien, todos estos países poseen una gran riqueza cultural que podría materializarse a partir de mitos, leyendas, ritmos, danzas y otras expresiones culturales y creativas. Este potencial es la base para iniciar un proceso de transformación productiva.

La clave para lograr esa transformación consiste en crear una nueva arquitectura económica capaz de entender los comportamientos atípicos de las industrias culturales y creativas. Esta reconversión, entre otras exigencias, requiere modificar tanto los perfiles empresariales como los marcos fiscales, de inversión y de comercio internacional de productos y servicios culturales. En resumen, depende de la capacidad de concebir, diseñar y aplicar desde el Estado una política nacional de desarrollo de las industrias culturales y creativas.

Argumentos culturales

  • Contribuye a la cohesión social.
  • Facilita la expresión de comunidades y pueblos.
  • Aumenta el empoderamiento personal.

Una política destinada a fomentar las industrias culturales y creativas es, ante todo, un instrumento para dar sostenibilidad y difusión a las iniciativas creadoras de los individuos y las comunidades. Los frutos de la creatividad humana han impulsado la historia de los pueblos, y en ella tienen su origen los idiomas, las concepciones filosóficas, las tradiciones, las leyendas y los cánones estéticos.

Las expresiones culturales son, quizá, lo que mejor refleja, de manera tangible o intangible, la identidad de una comunidad determinada. Hoy en día, una buena parte de esas expresiones se materializan en las industrias culturales y creativas, la cuales traducen en palabras, en música, en colores o formas esas dimensiones privilegiadas del ser humano y las colocan al alcance del mayor número de personas posible.

La supervivencia y la resignificación de las identidades sociales, es decir, de aquellas características que hacen que cada sociedad sea única y diferente, están estrechamente ligadas a la capacidad de “re-crear” su cultura en una dinámica de equilibrio entre tradición e innovación. Este modo de desarrollo posibilita un gran enriquecimiento cultural sobre la base del conocimiento de la propia cultura y de las culturas de los demás.

Este enfoque orienta el desarrollo de los sectores culturales y creativos para que sus objetivos no se subordinen exclusivamente a una lógica de rentabilidad económica o mercantil, sino que incluyan, además, otros igualmente valiosos de carácter cultural y social tales como la libertad de creación y la promoción de la diversidad.

Las políticas públicas así concebidas, tomando en cuenta los intereses de los sectores más débiles o desprotegidos, procuran incluir a los segmentos más informales y vulnerables del sector dentro de una lógica de lucha contra la pobreza.

Por todo lo expuesto, la Guía propone métodos, alternativas, sugerencias y recomendaciones para los diferentes universos que componen el sector de las industrias culturales y creativas que conviven en una misma región o país.

 

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