Competitividad e innovación

na de las misiones de la política pública es la mejora de lacompetitividad de las empresas y de los productos culturalesy creativos. para ello, es fundamental el fomento de la innovaciónen toda la cadena de valor del sector, desde el diseño y lacreación de los prototipos hasta su comercialización, pasando porlos procesos productivos y de desarrollo del producto.En el mismo sentido, el objetivo clave desde la acción pública es lograr mercados estables,pues solo con la regularidad de la producción hay estabilidad laboral, y es posible hacerviable a medio y largo plazo la empresa cultural.

¿Por qué la innovación es un factor clave?

Porque ofrece la oportunidad de ser más competitivos en un mundo en el que la comercialización de los productos ha evolucionado hacia una venta emocional. Un aspecto sobre el que las industrias culturales y creativas tienen mucho que decir.

El campo de la cultura ha hecho suyo, desde finales del siglo xix, el paradigma de la creatividad. Las artes, así como también las formas de presentación del patrimonio, han sido valoradas por su capacidad de expresar y de comunicar de forma creativa e innovadora ideas, conceptos y productos. Pero el proceso de innovación implica un paso más: el desarrollo cognitivo que da lugar a nuevos géneros, convenciones, modelos de organización o formas de comportamiento. El reto de incluir ambas dimensiones en los proyectos de las industrias culturales y creativas implica no solo incidir en los procesos de creación artística, sino también en los modelos de producción, distribución y difusión cultural, y en las políticas que lo sustentan.

La creatividad y la innovación se sitúan de manera creciente en una lógica de diálogo e interacción en diversos niveles. Por un lado, los usuarios en lugar de intervenir únicamente al final del proceso, como destinatarios últimos de la producción cultural, pasan a ser agentes activos en la definición del producto y en su valoración (prousers). Por otro lado, se produce un encuentro con otras disciplinas, territorios y contextos que se relacionan en un proceso de complejidad creciente y de naturaleza multidireccional: la actividad cultural recibe y aporta también a otros sectores económicos. Así pues, más allá de una definición estrecha de innovación asociada únicamente al cambio tecnológico, la innovación en el campo de las industrias culturales y creativas pasa por reinventar las formas de organización y trabajo, asumir riesgos y renunciar a procesos tradicionales. De alguna forma, la innovación deriva de la pasión de los profesionales (pero también de las audiencias más activas) para generar estímulos emocionales. La creatividad es algo más que la manifestación de la libertad de expresión. Es también el libre acceso, sin barreras sociales, a la producción del alma humana y a valores éticos, estéticos e identitarios.

Por otra parte, los riesgos y las tensiones que necesariamente genera la innovación exigen actitudes positivas y de curiosidad ante el cambio. El potencial de la acción cultural para infundir confianza mutua entre los distintos grupos de la población sigue teniendo vigencia en sociedades cada vez más multiculturales y diversas. La acción cultural se complementa con experiencias pioneras de apoyo a la innovación (fondos de capital creativo, programas de formación de talentos, etc.), basadas en la responsabilidad social de empresas, universidades y administraciones públicas.

Todo proceso de innovación pasa por diversas fases:

  • Fase de emergencia, momento de cambio radical en el que aparece un nuevo producto o género fruto de un proceso creativo.
  • Fase de consolidación, el nuevo producto es aceptado en el mercado gracias a innovaciones en la implementación y comercialización.
  • Fase de madurez, la innovación se centra en la mejora de los procesos y el estándar alcanzado es aceptado por todos.

La primera consiste en un salto radical, mientras que las dos siguientes son más acotadas y de crecimiento progresivo.

¿Cómo incidir sobre los procesos de innovación desde una política gubernamental de apoyo a las industrias culturales y creativas?

En principio, como los emprendedores juegan un papel fundamental en la implementación de una industria cultural innovadora, los sistemas de subvención pública, mantenedores de un status quo histórico, deben transformarse para dar cabida a los creadores y a aquellos emprendedores más innovadores.

Además, favorecer la colaboración entre empresas es una forma muy efectiva de impulsar la innovación.

Acuerdos para fomentar la competitividad en los distintos eslabones de la cadena de valor

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