Instrumentos fiscales

Los instrumentos de naturaleza fiscal intentan potenciar la actividad empresarial o el consumo cultural a través de una reducción selectiva de los ingresos del Estado.

Este beneficio se puede articular a través de exenciones, rebajas o desgravaciones fiscales. Para ponerlos en marcha, la Dirección de Industrias Culturales y Creativas u organismo equivalente debe negociar y convencer a las autoridades fiscales (habitualmente poco propensas a conceder ventajas de este tipo) con argumentos sobre su impacto multiplicador, y proponer fórmulas que eviten el uso fraudulento de los mecanismos que se deben implementar. El beneficio dependerá del tributo afectado y de su capacidad de estímulo al proceso de producción o de consumo. Como consiste en transferir recursos del sector público al privado, su impacto es mayor en las fases iniciales de desarrollo de una empresa cultural.

  • Exención o reducción tributaria: consiste en liberar totalmente (exención) o parcialmente (reducción) el pago de determinados impuestos a aquellas empresas o consumidores que concurran con las circunstancias previstas en la ley. La reducción del impuesto sobre la venta de bienes y servicios culturales, por ejemplo, la reducción del impuesto sobre el valor agregado (IVA) en las compras de libros o en la entrada a un espectáculo pretende aumentar el consumo cultural e, indirectamente, incorporar mayores ingresos genuinos a las empresas. En cambio, las rebajas o exenciones al impuesto de sociedades pretende favorecer la provisión del servicio por parte de las empresas. Uno de los objetivos de este tipo de intervención debe ser adaptar al máximo los mecanismos de apoyo fiscal a la realidad de la industria cultural. En este sentido, propiciar una mejora del tratamiento fiscal a la figura del emprendedor puede tener un impacto importante en un campo con un muy elevado número de profesionales independientes.
  • Exención o reducción de un precio o tasa pública: a diferencia de los impuestos, las tasas y los precios públicos están ligados a un servicio directo prestado por la administración que tiene un coste que se pretende cubrir. Las reducciones o exenciones se aplican a estos ingresos públicos, renunciando el Estado a cobrar, con el fin de conseguir un beneficio social alternativo. En el caso de las industrias culturales y creativas, surgen, entre otros, la exención de la tasa por rodaje de una película en la calle o la exención por el uso y alquiler de espacios o infraestructuras públicas.
  • Desgravación fiscal: se trata de reducciones en el importe de un gravamen, por ejemplo, la desgravación fiscal sobre el impuesto a los beneficios en las sociedades culturales o la renta de las personas físicas.
  • Reducción arancelaria a la importación de insumos para la producción: por ejemplo, en el caso del papel para impresión o los soportes informáticos para audio o imágenes.

 

 

 

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