Ejemplo de Ley del Libro

El Poder Legislativo, como respuesta a la demanda del sector editorial, sancionó una ley cuyo objetivo general era desarrollar distintos eslabones de la cadena productiva de esa industria. Para lograrlo, su texto planteaba un amplio esquema de incentivos fiscales y distintas líneas de crédito de la banca pública a tasas muy convenientes, destinadas a renovar librerías y almacenes; también fijaba aranceles preferenciales a la importación de bienes de capital e insumos utilizados por la industria gráfica. Establecía sanciones para disuadir la copia ilegal y, por último, proponía un fondo para subvencionar a autores y editores.

La medida fue recibida con entusiasmo por las asociaciones empresariales y sindicales del sector. Sin embargo, un año después, los resultados fueron decepcionantes: la dinámica económica del sector continuaba siendo la misma que antes de la aprobación de la Ley.

¿Qué había sucedido? ¿Cuáles fueron las causas del fracaso? 

La consulta, respondida por un centro universitario de investigación, demostró que, durante el proceso de gestión de la ley, no se habían tomado en cuenta los siguientes factores:

A. Aunque el proyecto había sido generado “de abajo hacia arriba”, es decir, que contaba con la aprobación de los sectores involucrados, no había sido consensuado con las organizaciones del Poder Ejecutivo involucradas en su implementación. Esto quedó en evidencia cuando el organismo encargado de la recaudación impositiva sugirió al Presidente vetar los artículos referidos a las desgravaciones. Al no conseguirlo, logró imponer una reglamentación que, por su complejidad burocrática, hizo muy difícil el acceso a los beneficios que otorgaba la ley.

B. No se estudió suficientemente la relación entre el texto de la nueva norma y las reglamentaciones vigentes en materia de comercio internacional y de protección de derechos de autor, por lo que aparecieron inmediatamente dificultades prácticas en la implementación de algunas medidas.

C. La ley parecía beneficiar por igual a editoriales grandes y pequeñas. Sin embargo, su reglamentación favoreció más a las ediciones de gran tiraje de ejemplares que obedecen a la lógica del best seller, generalmente utilizadas por las grandes editoriales. Esto perjudicó a las pequeñas y medianas empresas.

D. La puesta en marcha del fondo de fomento no pudo llevarse a cabo, pues el sector privado no aceptó ni los mecanismos de selección propuestos para asignar recursos a los distintos proyectos ni los porcentajes que se adjudicarían a cada eslabón de la cadena productiva.

En conclusión, esta experiencia muestra la necesidad de abrir negociaciones previas a la aprobación de cada ley con todos los sectores involucrados, incluyendo los actores internos del Estado. El objetivo de estas negociaciones es llegar a compromisos que aseguren, en el mayor grado posible, el éxito en la aplicación concreta de la norma. Resulta evidente la importancia que debe prestarse a la redacción de las normas reglamentarias y complementarias para facilitar su aplicación efectiva. Además, por sus procedimientos de sanción, tales normas suelen ser más fáciles de modificar que la propia ley.

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