¿Por dónde empezar?

Cuando se asume la responsabilidad de fomentar el crecimiento de las industrias culturales y creativas, aparecen inmediatamente un cúmulo de actividades que reclaman atención: rutinas administrativas, reuniones con los diferentes responsables sectoriales, toma de decisiones impostergables, revisión de temas pendientes, urgencias para resolver, etcétera.

Todo ello exige tiempo, precisamente lo que menos se tiene en esos momentos. Ante esa situación, ¿por dónde empezar? ¿Cómo enfrentar todas esas tareas y exigencias de manera eficiente y eficaz?

Aunque parezca paradójico, es un momento en el que no conviene actuar precipitadamente. Es importante tomar el tiempo necesario para construir una base sólida en la que cimentar las acciones de apoyo a las industrias culturales y creativas. El tiempo que se invierta en preparar los primeros pasos podrá recuperarse cuando, después de elaborar el Plan de trabajo, se apliquen las políticas y estrategias diseñadas para un campo específico.

Como primera etapa de la gestión, se propone el desarrollo de tres ejes de acción simultáneos:

  1. Identificar y cuantificar, con la mayor precisión posible, los recursos humanos, materiales y financieros con los que se cuenta, así como el marco jurídico vigente.
  2. Construir un mapa del campo sobre el que se quiere actuar.
  3. Establecer relaciones que contribuyan a sustentar la legitimidad política de la gestión.

Cada uno de los tres ejes implica la adopción de procesos permanentes, es decir, que se llevarán a cabo durante toda la gestión. Dichos procesos deben estar relacionados con la misión y con las finalidades de la política de apoyo a las industrias culturales y creativas, de manera tal que contribuyan a facilitar la toma de decisiones.

Para comenzar esa tarea, se proponen distintas actividades que ayudarán a obtener un conocimiento más concreto de las cuestiones más relevantes de cada subsector y, al mismo tiempo, permitirán sustentar la gestión desde una perspectiva política.

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