11.03.2009 -

Entrevista con Olcay Ünver: “Es preciso sacar la cuestión del agua de un círculo estrecho de especialistas”

Olcay Ünver, Coordinador del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos, presente en esta entrevista las principales conclusiones del tercer Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo, titulado “El agua en un mundo en cambio”. El Informe se presenta durante el Quinto Foro Mundial del Agua, celebrado en Estambul (Turquía) del 16 al 22 de marzo de 2009.

Entrevista realizada por Cathy Nolan (UNESCO.

¿Qué novedades se han producido desde la publicación del anterior informe? ¿Podría resumir las más destacadas?

Con respecto a los problemas más importantes del agua, en los tres últimos años se han registrado progresos considerables en algunos ámbitos y se han cosechado algunas decepciones en otros. En lo referente al agua potable segura, por ejemplo, se alcanzará probablemente la meta fijada en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, gracias a la ambiciosa campaña realizada por las Naciones Unidas, que ha contado con la aprobación de la comunidad internacional. Lamentablemente, el África Subsahariana constituye una importante excepción a este respecto y, por lo tanto, será necesario prestarle una atención especial. Algunos países árabes también tropiezan con dificultades en este ámbito.

Por otra parte, es muy posible que la meta relativa al saneamiento no se alcance, si persisten las tendencias actuales. De ahí que estemos apremiando a la comunidad internacional para que dedique más recursos al saneamiento.

Dado lo complejo de la situación en los últimos años, se carece de información relativa a determinadas áreas. En el informe se señalan cuáles son esas áreas y se está pidiendo a los Estados que recopilen, controlen y comuniquen determinados datos.

La cuestión del cambio climático reviste gran importancia, ya que tiene repercusiones directas en los recursos hídricos, así como en otros fenómenos que influyen a su vez en el agua. Por ejemplo, un factor importante es el crecimiento demográfico, que está experimentando una aceleración. El crecimiento de la población y su movilidad –esto es, las corrientes migratorias– tienen una gran repercusión en la disponibilidad de los recursos hídricos. A escala mundial, distribuir el agua es como repartir un pastel de tamaño siempre idéntico entre un número cada vez mayor de comensales. A escala regional, ese reparto se hace muy problemático en las zonas que experimentan un fuerte crecimiento demográfico o reciben flujos migratorios importantes. Algunas ciudades del mundo tropiezan con grandes dificultades en el abastecimiento de agua porque se ven confrontadas a la llegada masiva de emigrantes.

Otro factor es el crecimiento económico. Cuando una economía se desarrolla y aumenta el poder adquisitivo de la población, el consumo de agua también tiende a aumentar. En el informe se dan ejemplos ilustrativos de que, en definitiva, lo que plantea problemas no es el agua que bebemos, sino más bien la que “comemos”. El volumen de agua necesario para producir alimentos y otras mercancías es lo que denominamos “huella del agua” o “agua virtual”. El hecho de que la población de los países de economías emergentes aumente su consumo de carne, disminuyendo al mismo tiempo el de cereales y arroz, o haga tres comidas por día, en vez de dos, se traduce por un mayor consumo de “agua virtual” destinada a la producción de alimentos. Asimismo, el incremento de la demanda de automóviles y otros productos de consumo trae consigo una mayor necesidad de agua. A todo esto hay que añadir la contaminación generada por el incremento de las actividades de la industria alimentaria y manufacturera, que también es otro factor de gran influencia en los recursos hídricos.

El cambio climático influye asimismo en los recursos hídricos, habida cuenta de que entraña un aumento de las sequías e inundaciones, al mismo tiempo que reduce el volumen del agua previsiblemente disponible. En el informe se muestran las interacciones que se dan entre estos fenómenos. Además –volviendo a insistir en lo que ya dije antes– las repercusiones del cambio climático en los recursos hídricos no sólo son directas, sino también indirectas, ya que éste ejerce una influencia en las corrientes migratorias, por ejemplo.

A la hora de buscar soluciones a los problemas planteados por el cambio climático, es preciso contemplar la cuestión del agua desde una perspectiva de adaptación. Esto es importante porque hasta la fecha se viene haciendo hincapié esencialmente en la atenuación de los efectos del cambio climático, cuando todos sabemos que éstos no van a disminuir ni a modificarse radicalmente por muchos años, aun cuando fuese posible suprimir hoy por completo las emisiones de gases de efecto invernadero. Entretanto, tenemos que ser capaces de adaptarnos.

Otro de los mensajes del informe es que los problemas relacionados con el agua son creados y resueltos potencialmente por responsables que no son los que administran efectivamente los recursos hídricos. Gracias a los dos informes anteriores y a una serie de reuniones y consultas, se ha logrado un consenso entre los expertos en recursos hídricos. Sin embargo, ahora ha llegado el momento de salir del reducido medio de los especialistas y ampliar el círculo de personas involucradas en la identificación y solución de los problemas del agua, así como en la prevención de las crisis que puedan darse en el futuro.

¿Incita el informe a invertir en los recursos hídricos?
El informe dedica un capítulo entero a la cuestión de las inversiones. Es evidente que la actual crisis va a tener repercusiones en el sector del agua. Lo que decimos nosotros a este respecto es que no se deben descuidar las infraestructuras de abastecimiento de agua y saneamiento, y que las inversiones en esas infraestructuras tienen que intensificarse con inversiones paralelas en la capacidad de funcionamiento. Invertir exclusivamente en infraestructuras no basta, es preciso también proporcionar los elementos necesarios para que funcionen adecuadamente.

Opinamos que para afrontar la crisis actual – en la cual están englobadas la crisis alimentaria, la demanda creciente de energía y la necesidad de hacer frente a los desastres naturales– la importancia de las infraestructuras relacionadas con el agua y de su buena administración es mayor que nunca. Invertir en el agua no sólo redunda en beneficio de la sociedad, sino también de la economía.

¿Formula recomendaciones el informe para evitar una crisis del agua?
El informe no tiene un carácter preceptivo. En muchas partes del mundo hay crisis que afectan a los recursos hídricos, pero si la hidrología es local, la meteorología, en cambio, es global. Desde este punto de vista, independientemente de lo que ocurra a escala global, los problemas del agua siempre surgen a nivel local. Si no se resuelven, no es imposible que se extiendan y conviertan en problemas regionales o provoquen conflictos entre países, pudiendo así desembocar en una crisis mundial. Hoy en día, hay crisis de recursos hídricos en diferentes lugares del planeta, pero no se puede decir que haya una crisis mundial.

En el informe sí que ponemos en guardia contra el hecho de no tratar adecuadamente las crisis existentes y de no integrar plenamente la cuestión de los recursos hídricos en marcos de adopción de decisiones de alcance más general. Un buen ejemplo de esto nos lo proporciona el sector alimentario. Si se desea aumentar la producción de alimentos, pero se carece de los recursos necesarios –agua para el riego, en este caso–, se tropieza con una limitación. No es posible resolver la crisis alimentaria de forma aislada, porque la intensidad de la presión ejercida sobre los recursos hídricos puede provocar una crisis de éstos.

La cuestión del agua se está politizando cada vez más, debido a su escasez. ¿Se trata este aspecto en el informe?
Obviamente, cuando los recursos abundan todo el mundo está contento. Pero si los recursos disminuyen o aumenta su demanda, la competición por ellos se agudiza y es preciso tratar la demanda en el plano económico, social y jurídico, o en estos tres planos a la vez. Cuando la situación empeora, puede ser necesario trasvasar el agua de unos sectores a otros, y entonces la competición por ella puede degenerar en conflicto. Por eso es muy importante tratar con acierto la competición, a fin de impedir que los conflictos estallen. El informe da numerosos ejemplos de la manera en que algunos países, municipios u organismos encargados de las cuencas hidrográficas han tratado los problemas surgidos. También presenta estadísticas y ejemplos de conflictos. Las recomendaciones que formula son de carácter global, como de costumbre. Al principio, rehuyendo las generalizaciones excesivas, el informe indica que tanto los problemas del agua como sus soluciones dependen de las circunstancias específicas de cada país o sociedad: dotación de recursos, capacidad financiera, cultura y marco jurídico. Cada país tiene que tratar de encontrar sus propias soluciones, sacando lecciones de los que han logrado resolver con éxito sus problemas.

El Foro de Estambul va a tratar en profundidad todos los problemas dela gua. ¿Qué resultados espera de este evento?
Deseo que logre sacar la cuestión del agua de nuestro círculo estrecho de especialistas. Ya hemos discutido mucho tiempo entre nosotros y hemos logrado convencernos unos a otros lo suficiente como para llegar a un consenso. Ahora necesitamos salir de nuestra torre de marfil y abrirnos a los demás, participando en instancias de decisión más amplias. No pretendemos decir que el agua es el parámetro decisivo a la hora de tomar decisiones, sino que es un parámetro muy importante que debe tenerse en cuenta adecuadamente. Lejos de ser totalmente ajeno a los demás sectores del desarrollo (la energía, la alimentación, la educación, la salud, etc.), el sector del agua es un parámetro que forma parte de ellos y debe, por lo tanto, tomarse en consideración.




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