30.01.2009 -

Destacados científicos del mundo entero piden que se actúe inmediatamente para acabar con la acidificación de los océanos

Más de 150 importantes especialistas en ciencias del mar de 26 países han pedido a los responsables de la elaboración de políticas que emprendan una acción inmediata a fin de reducir drásticamente las emisiones de CO2 y evitar así la posibilidad de que la acidificación de los océanos dañe extensiva y gravemente los ecosistemas marinos. Esta advertencia figura en la Declaración de Mónaco, cuya presentación pública tendrá lugar el 30 de enero.

Los científicos señalan que la acidificación del océano es ya perceptible y se está acelerando. Advierten que las repercusiones negativas de este fenómeno en el plano socioeconómico sólo se podrán evitar limitando en el futuro el nivel de CO2 en la atmósfera.

El Príncipe Alberto II de Mónaco ha instado a los dirigentes políticos a prestar atención a la Declaración de Mónaco, en momentos en que están preparando las negociaciones relativas al clima con vistas a la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebra este año en Copenhague. “Expreso mi más firme apoyo a esta declaración, que coincide plenamente con la labor que yo mismo y mi Fundación venimos realizando en pro de la atenuación del cambio climático”, agregó el soberano monegasco.

La Declaración de Mónaco se basa en el Informe sobre las Prioridades de la Investigación Científica elaborado por los participantes en el Segundo Simposio Internacional sobre la Acidificación de los Océanos, organizado en octubre pasado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO, el Comité Científico de Investigaciones Oceánicas (SCOR), el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Programa Internacional sobre la Geosfera y la Biosfera (IGBP), con el apoyo de la Fundación Príncipe Alberto II de Mónaco y otras entidades.

“La química de los océanos es un elemento fundamental y los cambios que está experimentando son tan rápidos y graves que sus repercusiones en los organismos oceánicos parecen inevitables”, afirma James Orr, del Laboratorio del OIEA para el Medio Ambiente Marino (MEL-IAEA) y presidente del simposio. “La cuestión que se plantea ahora es saber hasta qué punto serán nocivos esos cambios y con qué rapidez van a producirse. En el informe del simposio se presenta un resumen sobre los conocimientos actuales de la ciencia y los trabajos de investigación prioritarios para el futuro, mientras que en la Declaración de Mónaco se pide a los dirigentes políticos que adopten medidas urgentes para atenuar las causas del problema”.

“Para hacer progresar los conocimientos científicos sobre la acidificación de los océanos es necesario agrupar a los científicos más eminentes no sólo para que intercambien los resultados de sus investigaciones más recientes, sino también para que establezcan un orden de prioridades en el plano de la investigación científica con vistas a incrementar nuestros conocimientos sobre los procesos de acidificación de los ecosistemas marinos y sus consecuencias”, declara Patricio Bernal, Secretario Ejecutivo de la COI de la UNESCO. “Los simposios internacionales sobre la acidificación de los océanos ofrecen cada cuatro años a los científicos un foro a tal efecto, y los informes sobre las prioridades de la investigación científica elaborados en ellos constituye una evaluación autorizada de los conocimientos que poseemos sobre las repercusiones de la acidificación”.

James Orr, Jean-Pierre Gattuso, coordinador del Proyecto Europeo sobre Acidificación de los Océanos (EPOCA) y Denis Allemand, de la Fundación Príncipe Alberto II harán una presentación pública de la Declaración y el Informe en el transcurso de una conferencia de prensa convocada el 30 de enero, a las 10h30 GMT, en el Palacio de Congresos Acrópolis de Niza (Francia).




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