Biodiversidad y diversidad lingüística

Conservando las lenguas indígenas, protegiendo la biodiversidad

Si bien ha sido ampliamente reconocido que la degradación del medio ambiente natural, y en particular, de los hábitats tradicionales, implica la pérdida de la diversidad cultural y lingüística, nuevos estudios sugieren que la desaparición de las lenguas, tiene a su vez un impacto negativo sobre la conservación de la biodiversidad.


Existe un vínculo fundamental entre la lengua y el conocimiento tradicional (C.T.) relacionado con la biodiversidad. Las comunidades locales e indígenas han elaborado sistemas complejos de clasificación para el mundo natural,  reflejando un profundo conocimiento de su entorno local. Este conocimiento del medio ambiente está contenido en los nombres indígenas, tradiciones orales y taxonomías, y puede desaparecer cuando una comunidad cambia a otro idioma.

©Discovery
Pescador tradicional en Guatemala.

Los etnobotanistas y etnobiólogos reconocen la importancia de los nombres indígenas, de las taxonomías provenientes del folclor y de las tradiciones orales como determinantes para el éxito de iniciativas relacionadas con la recuperación de especies en peligro y las actividades de restauración ecológica.

Por ejemplo, un estudio llevado a cabo en la tribu Amuesha del Alto Amazonas Peruano, cuya lengua se encuentra seriamente en peligro, concluyó que la pérdida de locutores y de guardianes del conocimiento entre los Amuesha tiene un impacto directo y negativo sobre la diversidad de los cultivos.

Otro estudio sobre los dichos ancestrales del pueblo Maorí reveló información nueva y pertinente sobre crecimiento de plantas, suelos y nutrientes, nichos ecológicos y comunidades ecológicas, así como procesos paisajísticos.

Estos y muchos otros estudios de caso serán presentados próximamente en un documento de trabajo de la UNESCO titulado 'Las lenguas indígenas como herramientas para comprender y preservar la biodiversidad'.

Dichos estudios demuestran que los esfuerzos para preservar la biodiversidad pueden beneficiarse en gran medida de la participación de comunidades locales por un lado, y de antropólogos y lingüistas por otro lado. Los primeros pueden compartir su inestimable conocimiento ecológico tradicional, mientras que los segundos pueden servir como puentes entre los C.T y la ecociencia. La UNESCO considera que la salvaguardia de los C.T. y las lenguas indígenas utilizadas para transmitir tal conocimiento, constituyen herramientas actualmente poco utilizadas pero prometedoras para la conservación y la gestión sostenible de la biodiversidad. 

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