Tráfico ilícito de bienes culturales
El 14 de noviembre de 2010 marcó el 40° aniversario de la Convención de 1970 sobre las Medidas que Deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales.
Dieciséis años después de la adopción de la Convención de La Haya para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado y de su Protocolo de 1954, la comunidad internacional decidió extender esta protección, gracias a la adopción de la Convención de la UNESCO de 1970, con el fin de frenar el creciente tráfico internacional de bienes culturales.
Bajo las provisiones de este tratado internacional, pionero en la materia, los Estados cooperan para proteger los bienes culturales en sus territorios y luchar contra su importación, exportación o transferencia ilegal. Este pionero instrumento legal internacional, que trata de una cuestión en continua evolución, suscita un considerable interés político, mediático, diplomático y jurídico.
Ratificaciones
Hasta el momento, la Convención de 1970 ha sido ratificada por 123 Estados Miembros de la UNESCO, incluyendo varios países especialmente ricos en patrimonio cultural y otros que, en el pasado, fueron puntos focales del tráfico ilícito. Sin embargo, dada la espectacular globalización del tráfico ilícito de bienes culturales durante las últimas décadas, es primordial que todos los países del mundo pasen a ser Estados Partes de la Convención para evitar el empobrecimiento de su propio patrimonio, que es a su vez patrimonio de la Humanidad.
Comité Intergubernamental
Para tratar los casos que van más allá del alcance de la Convención de 1970 o de otros acuerdos internacionales, la UNESCO creó en 1978 el Comité Intergubernamental para Fomentar el Retorno de los Bienes Culturales a sus Países de Origen o su Restitución en Caso de Apropiación Ilícita, un forum de negociación, mediación y conciliación para facilitar la restitución de objetos culturales de importancia, como las esculturas del Partenón, y desarrollar herramientas de prevención y sensibilización a la lucha contra el tráfico ilícito.
Sensibilización
Hoy en día, y teniendo especialmente en cuenta el problema de las excavaciones ilegales y el comercio de objetos arqueológicos, la Convención de 1970 cobra una importancia sin precedentes, y un gran número de Estados Miembro de la UNESCO quiere aumentar su visibilidad, mejorar su implementación a nivel nacional y examinar su futuro.

