02.06.2017 - Culture Sector

Los Estados toman medidas para salvaguardar el patrimonio cultural subacuático: misión técnica de la UNESCO a Guatemala y creación de un Registro de buenas prácticas

A petición del gobierno de Guatemala, la UNESCO enviará una misión de expertos al país para examinar los sitios arqueológicos mayas que yacen en el fondo del lago de Atitlán. Esta misión responde a una decisión tomada en la Conferencia de Estados Partes en la Convención de la UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, que se reunió en París los días 30 y 31 de mayo presidida por el embajador de Francia en la UNESCO, Laurent Stefanini. La Conferencia decidió también crear un Registro de buenas prácticas en materia de protección del patrimonio cultural subacuático*.

La misión técnica de la UNESCO al lago de Atitlán tendrá lugar el próximo otoño boreal. Estará a cargo de expertos del Consejo consultivo científico y técnico de la Convención (STAB) y la dirigirá la arqueóloga mexicana María Helena Barba Meinecke, responsable del programa de arqueología subacuática de la Península del Yucatán en el seno del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH). El objetivo de la misión es evaluar los sitios arqueológicos sumergidos en el lago, para que especialistas nacionales desarrollen capacidades técnicas, y proponer un plan de gestión de este patrimonio en concertación con las comunidades locales, para quienes estos vestigios revisten gran importancia cultural.

El lago de Atitlán es el más profundo de América Central y está situado al suroeste de Guatemala. En 1996 se descubrieron varios sitios arqueológicos sumergidos en sus profundidades, en particular un pueblo maya conocido hasta ahora como Samabaj. Este pueblo, del que se han conservado restos de viviendas y monumentos religiosos, estaba al parecer en una isla que podría haber quedado sumergida tras un desastre natural que podría ser una erupción volcánica o un corrimiento de tierras. M Azzedine Karra, presidente del STAB, declaró que “Esta misión técnica reviste una especial importancia para las poblaciones locales. Cuando los sitios que se encuentran en el lago Atitlán salgan a la luz, se generará un gran interés tanto por parte de la población local como de historiadores y científicos del todo el mundo”.

La Conferencia de Estados Partes también designó siete ejemplos de buenas prácticas en materia de protección del patrimonio cultural subacuático, que son los siguientes:

1.                  Museo arqueológico subacuático de Playa Bonita, Campeche (México).

2.                  Participación de las comunidades locales en la protección de su patrimonio cultural en el Nevado de Toluca (México).

3.                  Programa PRCASC para la protección de 130 sitios del patrimonio subacuático del Mar de Cascaes (Portugal).

4.                  Investigación arqueológica en los pecios Cala Cativa I/Cap del Vol en Cataluña (España).

5.                  Prospección y excavación arqueológica del pecio Deltebre I en Cataluña (España).

6.                  Protección jurídica del patrimonio arqueológico subacuático de Andalucía (España).

7.                  Excavación y acceso al pecio de Bou Ferrer en Alicante (España).

La Conferencia de Estados Partes había invitado a los Estados Partes a proporcionar ejemplos de buenas prácticas de conservación del patrimonio subacuático, es decir, proyectos que aseguren una protección adaptada de los sitios arqueológicos o vestigios o una gestión sostenible de los mismos o en los que se haya hecho un esfuerzo particular para hacerlos accesibles al público con participación de las poblaciones locales.

El Excmo. Sr. Stefanini ha explicado que “Con el objetivo de reforzar la Convención de 2001, se debe sensibilizar al público y a los gobiernos interesados sobre el valor del patrimonio cultural subacuático, los daños que éste sufre y las destrucciones a las que está sometido. Es necesario que más países ratifiquen e implementen esta Convención. Ahora que muchos países empiezan a desarrollar políticas y mecanismos, y a adquirir experiencia en arqueología subacuática y protección de este patrimonio único, es fundamental que se desarrollen competencias. Por este motivo, el trabajo que realiza el STAB es también muy importante”. Durante la reunión, se eligieron a seis miembros del STAB**.

La Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, adoptada en 2001, tiene el objetivo de asegurar una mejor protección de los pecios antiguos, las ciudades sumergidas y otros vestigios culturales que yacen en el fondo de las aguas. Con este tratado, la comunidad internacional responde al pillaje y a la creciente destrucción del patrimonio subacuático, expuesto a las actividades ilícitas de cazadores de tesoros, así como a otras amenazas como el cambio climático, los conflictos o las técnicas de pesca agresivas. “Una mayor protección de estos sitios requiere de una vasta cooperación entre el Ministerio de Cultura, la Marina, la guarda costera, los departamentos de turismo, la policía, los museos, la comunidad científica y las comunidades locales. Todos ellos deben unir sus esfuerzos en aras de un objetivo común” ha declarado Mechtild Rössler, Directora de la División del Patrimonio de la UNESCO.

La Convención, destinada a preservar el patrimonio cultural sumergido, se propone también fomentar el acceso público al mismo y alentar la investigación arqueológica. Hasta el momento ha sido ratificada por 56 Estados.

 

*Resoluciones adoptadas por la Conferencia de Estados Partes disponibles aquí. (En inglés y francés)

**Miembros elegidos para formar parte del Consejo consultivo científico y técnico de la Convención: Toufik Hamoum (Argelia), Dolores Elkin (Argentina), Michel L’Hour (Francia), Azzedine Karra (Marruecos), Helena Barba Meinecke (México), Adoté Blim Blivi (Togo).




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