Protección in situ

 

La protección in situ consiste en preservar el patrimonio cultural subacuático en su ubicación de origen. El hecho de que la Convención de 2001 considere preferible la conservación in situ no significa que rechace opciones como la conservación en museos en tierra firme o de acceso público, sino que simplemente considera que la opción más recomendable es infligir el menor daño posible a los yacimientos arqueológicos.

Existen varios motivos por los que se puede optar por la protección in situ:

 

  • Tratar en un laboratorio los objetos empapados de agua puede requerir tiempo y dinero, además de generar siempre el riesgo de que el material se deteriore.
  • Con frecuencia, los museos carecen del espacio y las condiciones necesarias para albergar objetos de madera o metal de gran tamaño recuperados de pecios o ruinas sumergidas.  
  • No se puede garantizar la autenticidad, contexto e integridad de un yacimiento si se han extraído objetos. El significado específico del patrimonio como testimonio de un acontecimiento histórico, así como el atractivo del entorno subacuático, se preservan mejor mediante la conservación in situ.
Principio de la página