Prospección

La realización de prospecciones es vital para cualquier programa de protección de yacimientos a fin de elaborar inventarios del patrimonio cultural subacuático existente y garantizar que las medidas tomadas se inscriban en un plan de protección global.

Prospección

Los métodos de prospección aplicables varían según las condiciones físicas del lugar donde se encuentra el yacimiento arqueológico sumergido, entre las cuales figuran la accesibilidad, la profundidad, las corrientes, la visibilidad, la temperatura y los recursos financieros disponibles.
Éstos son algunos métodos de prospección que permiten elaborar un inventario del patrimonio cultural subacuático presente en una zona concreta:

1. Prospección visual: se basa en la observación por parte de submarinistas. La efectividad de esta opción depende del tamaño de la zona de prospección, el número de submarinistas, la visibilidad y la profundidad. Para que una prospección resulte más efectiva, pueden utilizarse detectores de metales basados en la inducción de impulsos. Este tipo de prospección sólo puede realizarse a una profundidad en la que las mezclas de aire o gas (Trimix u otras) permitan bucear teniendo en cuenta las limitaciones de descompresión.

2. Teledetección: uso de dispositivos electrónicos controlados desde un barco situado en la superficie que permiten recoger grandes cantidades de información en un breve periodo de tiempo y a una profundidad mayor que con submarinistas. Gracias a la teledetección, se puede trabajar sin visibilidad o detectar elementos enterrados bajo los sedimentos. Para utilizar instrumentos de teledetección en prospecciones e interpretar correctamente los datos obtenidos hay que tener conocimientos y experiencia en estas cuestiones. En caso contrario, resultará imposible diferenciar un pecio de las formaciones naturales. Además, es necesario establecer corredores superpuestos para garantizar la máxima cobertura posible, así como realizar una investigación histórica para acotar al máximo la zona de búsqueda.

  • Ecosondas: se trata de uno de los instrumentos de búsqueda electrónica más baratos y sencillos.  Consiste en remolcar con un barco una sonda de teledetección. Esta sonda envía un impulso de energía y la imagen reflejada, o eco, se registra, interpreta y representa en la pantalla de un ordenador. Las ecosondas permiten elaborar imagines de alta resolución de fondos marinos de distintos tipos y situados a distintas profundidades. Estos gráficos generados por ordenador pueden acompañarse con información adicional, como por ejemplo las coordenadas de GPS, para indicar la ubicación exacta de cualquier anomalía detectada.

  • Magnetómetro: permite medir la intensidad del campo magnético terrestre y detectar las variaciones provocadas por la presencia de material ferroso sobre el lecho marino o debajo de él. Los magnetómetros generan una señal con una intensidad directamente proporcional a la fuerza del campo magnético terrestre. Asimismo, son capaces de detectar materiales magnéticos enterrados.

  • Sónar lateral: su funcionamiento es parecido al de las ecosondas, con la diferencia de que, en este caso, los impulsos de energía electromagnética dirigidos al fondo marino tienen forma cónica. Se lanzan dos haces diferenciados en forma de abanico desde ambos lados de un dispositivo remolcado y las señales seleccionadas se interpretan y representan de manera gráfica. Habitualmente, estos gráficos se representan en un rollo de papel ancho en el que una aguja va indicando la topografía del fondo marino mediante una imagen negativa que representa las luces y las sombras acústicas. Cuanto más denso es un objeto, mayor será la señal de retorno y más oscura la imagen.

  • Perfilador del subsuelo marino: se utiliza sobre todo para detectar materiales arqueológicos enterrados. Se basa en el mismo principio que las ecosondas, pero su frecuencia de funcionamiento es menor, por lo cual permite penetrar tanto en la arena como en los sedimentos. En este sistema, el dispositivo se remolca desde un barco y se mantiene cerca del fondo marino.
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