Protección del Patrimonio Cultural Subacuático

© Archivo ARQUA
Armazón protector del pecio fenicio de Mazarrón II, España.

El patrimonio cultural subacuático es cada vez más accesible desde que en 1942-43 Jacques Cousteau y Emile Gagnan inventaran la escafandra autónoma, lo cual permitió la posibilidad de llegar a mayores profundidades no sólo a los científicos y a los arqueólogos, sino también a los cazadores de tesoros y expoliadores.

Desde entonces, el robo de los yacimientos arqueológicos sumergidos así como la destrucción de sus contextos ha aumentado y amenzado con privar a la humanidad de su valioso legado. El expolio y la dispersión del patrimonio arqueológico no es algo que esté únicamente prohibido en lo yacimientos terrestres, ahora los cazadores de tesoros actúan también bajo el agua. Sin embargo, mientras muchos Estados han aumentado la preservación de su patrimonio en tierra, la mayor parte del patrimonio cultural subacuático está todavía desprotegido.

La Convención de la UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático ofrece, a los Estados Parte, un marco legal y un mecanismo mundial para proteger sus patrimonios subacuáticos.

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