Protección y gestión del patrimonio cultural subacuático

El acceso a los pecios de navíos naufragados y a las ruinas submarinas se ha incrementado en los últimos años. Aunque para realizar excavaciones subacuáticas resulte necesario contar con un equipamiento profesional y unos conocimientos avanzados, los yacimientos arqueológicos se encuentran al alcance de los cazadores de tesoros. Por este motivo, hay que protegerlos a través de medidas prácticas y de control. Sin embargo, para que esta protección resulte efectiva hay que elaborar directrices y normas de trabajo.

Acción normativa

La Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de la UNESCO es un instrumento legal de gran importancia para la protección del patrimonio cultural subacuático. El objetivo de este documento es establecer las pautas para proteger el patrimonio cultural subacuático en todo el mundo, facilitar la cooperación entre estados y desarrollar una normativa profesional.

En el Anexo de la Convención se consignan las Normas relativas a las actividades dirigidas al patrimonio cultural subacuático. Estas normas incluyen indicaciones prácticas y directamente aplicables sobre los principios que deben tenerse en cuenta en las excavaciones, el diseño de los proyectos, la competencia y la cualificación de las personas que realizan actividades dirigidas al patrimonio cultural subacuático y la conservación y la gestión de los yacimientos arqueológicos.

Protección operativa de los yacimientos

El objetivo de la protección de los yacimientos arqueológicos subacuáticos es controlar los daños provocados por la intrusión humana y los factores ambientales.

  • Prospección y elaboración de inventarios: La realización de prospecciones es vital para cualquier programa de protección de yacimientos, puesto que permite aumentar el conocimiento del patrimonio existente y elaborar un inventario, lo cual resulta imprescindible para desarrollar un plan de protección efectivo.
    Lista de inventarios nacionales

  • Protección in situ: Antes de proceder a la recuperación del patrimonio cultural subacuático, la Convención de la UNESCO de 2001 recomienda plantearse la opción de protegerlo in situ, es decir, en su emplazamiento original. Dar prioridad a esta opción no significa que se descarte la recuperación, sino que se recomienda llevarla a cabo únicamente por motivos científicos, es decir, en caso de que pueda contribuir de manera significativa al conocimiento o la protección del patrimonio cultural subacuático.
  • Recuperación: En las actividades dirigidas al patrimonio cultural subacuático es preferible utilizar los métodos de prospección menos perjudiciales posible a la hora de recuperar objetos. Sin embargo, si para facilitar la investigación científica o la protección del patrimonio resulta necesario realizar excavaciones o recuperaciones, los medios utilizados para ello deben ser lo menos perjudiciales posible y contribuir a la preservación de los restos. Es importante que el patrimonio cultural subacuático recuperado se deposite, conserve y gestione de modo que se asegure su preservación a largo plazo, por lo cual las operaciones de conservación deben ser de alta calidad. 

  • Protección a largo plazo de los yacimientos: La supervisión y la protección física pueden evitar que se produzcan intrusiones y daños en los yacimientos arqueológicos sumergidos. Asimismo, esto también puede limitar los daños provocados por factores ambientales como las bacterias, las bromas o las tormentas. 

Los restos de un carruaje tirado por caballos fueron descubiertos en buen estado de conservación a una profundidad de 10,7 m...  Más información

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