¿Sabía usted?

Los cenotes de México ocultan misteriosos lugares de sacrificio de los mayas, así como sitios de asentamiento pre-históricos. Un cenote es una dolina inundada de origen cárstico que se encuentra en algunas cavernas profundas, como consecuencia de haberse derrumbado el techo de una o varias cuevas. Ahí se juntan las aguas subterráneas, formando un estanque más o menos profundo.

El cenote más famoso, el cenote sagrado, se encuentra en Chichén Itzá, Yucatán y está dedicado al dios maya de la lluvia. La apertura del cenote de Chichén Itzá tiene unos 65 metros de diámetro, con escarpadas paredes verticales de unos 60 metros sobre el nivel del agua. Su uso era exclusivamente para hacer sacrificios y ceremonias. En este cenote fueron encontradas por los arqueólogos subacuáticos campanas de cobre y oro, anillos, máscaras, vasos, estatuillas, placas en relieve y, sobre todo, más de 120 esqueletos humanos sacrificados.
En el Cenote Calaveras ubicado en el sitio arqueológico de Tulum, en el estado mexicano de Quintana Roo, 118 cráneos mayas y otros huesos se descubrieron a una profundidad de 15 m.

Un esqueleto humano de cerca de 10.000 aC (edad Pleistoceno Superior) se encontró 487 metros dentro de la cueva llamada cenote Hol Chan (que significa pequeña abertura en maya), en Tulum.

© INAH/SAS J. Avilés/UNESCO
Cráneo de la 'mujer de Muknal', descubierto en un Cenote en Mexico, datado de 10 mil a.C.