Financiación

© Swedish Maritime Museum
Pecio del buque de guerra Vasa, Estocolmo, Suecia. El rescate del buque de guerra sueco Vasa llevó varios años. Los buzos de la marina tuvieron que excavar 6 túneles bajo el navío, que yacía a 32 metros de profundidad. Luego se tendieron cables de acero a lo largo de estos túneles, que se amarraron a pontones en la superficie para sacar el barco a flote. En 1961, tras varias fases de levantamiento, el rescate concluyó con éxito. La excavación arqueológica del pecio se llevó a cabo en la superficie. Duró cerca de medio año y produjo alrededor de 40.000 objetos. La conservación de los vestigios del Vasa, que comprendían los objetos y la estructura de madera del barco, que era casi toda de roble y pesaba 1.500 toneladas, fue todo un desafío. Un rescate tan complejo como el del Vasa hoy sería inviable en Suecia. A buen seguro los costes se considerarían excesivos para los beneficios científicos y culturales que pudiera aportar y demasiado elevados los riesgos relativos a su conservación o a la construcción de un museo apropiado.

La obtención de fondos es un problema recurrente de la arqueología subacuática, y es un escollo contra el que embarrancará cualquier proyecto planificado con ingenuidad. Para el patrimonio afectado la falta de planificación financiera puede acarrear perjuicios importantes que además no se verán compensados por ningún resultado científico. Puesto que el patrimonio cultural subacuático es un bien público extremadamente frágil, es un error inadmisible. Así pues, es preciso obtener los fondos adecuados para cada actividad con suficiente antelación. En el Anexo de la Convención se dedican nada menos que tres Normas a este tema.

Los temas tratados en este capítulo son:

Principio de la página