Seguridad

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Un buzo extrae con cuidado una bandeja de porcelana de Nankin del pecio del La Boussole, naufragado en 1788 durante la expedición de La Pérouse frente a la isla de Vanikoro, Islas Salomón. En las actividades de buceo lo primero es la seguridad. No hay que dejarse llevar por el entusiasmo y se debe cumplir al pie de la letra el plan de buceo y las instrucciones del supervisor. Los peligros del entorno también deben tenerse muy en cuenta. Aunque la mayoría de sistemas de buceo cuentan con un cabo de seguridad u otro medio de comunicación con la superficie, a veces es preferible el buceo autónomo. Para estar seguro, el buceo autónomo debe practicarse siempre en compañía. Las actividades durante las que un buzo perderá contacto con su compañero suponen un riesgo añadido.

En ningún proyecto, sea profesional o no, se puede pasar por alto la salud y la seguridad de todos los participantes. Esto compete a todos los miembros del equipo y, en particular, a los organizadores del proyecto, las entidades patrocinadoras y las autoridades competentes vinculadas a actividades que necesitan un refuerzo de las medidas de seguridad. En caso contrario, estos organismos deberían negarse a participar. Aunque todos los participantes deben estar cualificados, ser competentes, y tener la formación adecuada, en última instancia la responsabilidad en temas de seguridad recae sobre el director del proyecto. Las actividades de superficie en barcas o barcos y las actividades subacuáticas tienen sus propias normas de seguridad que deben respetarse en todo momento. Los organizadores del proyecto tendrán siempre ciertas obligaciones conforme a la legislación en materia de salud y seguridad laboral de su país y del país donde se desarrolla el proyecto. Los organismos profesionales y los seguros contratados pueden imponer normas de seguridad adicionales.


El trabajo en un entorno marino requiere extremar la precaución para garantizar la salud y seguridad de los participantes en el proyecto, dentro y fuera del agua. Es por ello que uno de los puntos incluidos en el plan del proyecto, según la Norma 10, es “k) un programa de seguridad”. Todo proyecto arqueológico marítimo debe contar con un programa de seguridad, incluya actividades terrestres de costa (como las exploraciones a pie durante la bajamar) o actividades de buceo de costa o de plataforma. En aguas lacustres o fluviales las precauciones deben ser las mismas. Los requisitos de seguridad variarán dependiendo del tipo de actividad y el equipamiento empleado. Esta sección trata específicamente de la seguridad en las actividades de buceo.

Los temas que se tratan en este capítulo son:

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