20.07.2011 - Education Sector

“La formación de docentes en materia de educación relativa al cambio climático está todavía en estado embrionario”

©Fumiyo Kagawa

Como preludio al décimo aniversario de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (Río +20), la UNESCO iniciará a finales de 2011 un curso de formación de docentes en materia de educación sobre el cambio climático para el desarrollo sostenible (CCESD). EduInfo entrevistó al profesor David Selby y al doctor Fumiyo Kagawa de la organización Sustainability Frontiers, una asociación internacional de educadores en la materia, que elaboró el curso por encargo de la UNESCO.

¿Qué se espera lograr con este nuevo curso de CCESD?

Fumiyo: Dicho en pocas palabras, el curso se ha concebido para dar confianza a los docentes en la tarea de impartir la CCESD dentro y fuera de las aulas, de modo que puedan ayudar a que los jóvenes comprendan las causas y consecuencias del cambio climático, se generen cambios de actitudes y conductas que mitiguen los rigores de los cambios climáticos futuros y se aumente la capacidad de resistencia a los efectos del cambio climático que ya se dejan sentir.   

¿Cuáles son las principales características del curso?

David: Primero, ayuda a los docentes a comprender las causas, la dinámica y las repercusiones del cambio climático mediante una perspectiva holística. Segundo, los docentes entran en contacto con una gama de métodos pedagógicos que pueden usar luego en su propio contexto escolar. Entre esos métodos figuran la participación de la escuela en su conjunto y el enfoque de la escuela como elemento de la comunidad. Tercero, los docentes pueden desarrollar sus competencias a fin de facilitar a los alumnos el aprendizaje de base comunitaria. Cuarto, los docentes pueden crear capacidades orientadas al futuro y a la transformación, con miras a facilitar el aprendizaje relativo a la atenuación del cambio climático, la adaptación y la reducción del riesgo de desastres. 

¿Por qué hacía falta un curso de este tipo?

David: Como usted sabe, entre los científicos existe un consenso casi universal en torno a la idea de que el cambio climático es una realidad y que tiene su origen en la actividad humana. Es necesario emprender acciones urgentes y transformadoras, de ámbito local y mundial, para hacer frente a la amenaza potencial de un cambio climático desbocado. Si queremos que la sociedad logre evitar las peores consecuencias del calentamiento del planeta, no ha lugar la fe ciega en que se puede seguir actuando como si nada ocurriera.

Además, el cambio climático afecta ya honda y adversamente las vidas de millones de personas, en particular de las que son menos responsables de la emisión de gases de efecto invernadero, los habitantes del Sur y los pueblos indígenas.

Los programas de aprendizaje son necesarios para que los alumnos aprendan a lidiar con la grave amenaza del cambio climático, a buscar nuevos valores y significados, y a pasar al empoderamiento y la acción, tanto individual como colectiva. 

Fumiyo: La UNESCO ha definido la formación profesional de los docentes en materia de EDS como “la prioridad entre las prioridades”. Si la capacitación de docentes en EDS aún está en su fase inicial, la formación en materia de educación relativa al cambio climático está todavía en estado embrionario. Diversos estudios e informes hacen hincapié en que los docentes carecen del apoyo necesario para abordar los complejos problemas del cambio climático de manera holística e interdisciplinaria. De modo que hay una necesidad clara e inmediata de responder a los desafíos que plantea el cambio climático mediante programas sistemáticos de formación de docentes que no estén limitados a una sola asignatura. En este curso se tratará de subsanar esa deficiencia. 

¿Los docentes necesitan de veras más formación profesional para impartir asignaturas sobre el cambio climático?

Fumiyo: Sin dudas. Este curso es necesario, precisamente porque la enseñanza relativa al cambio climático es una tarea muy exigente. Es preciso que los docentes comprendan qué deben enseñar – y cómo hacerlo – acerca de las fuerzas causantes del cambio climático y de sus repercusiones en la cultura, la seguridad, el bienestar y las perspectivas de desarrollo.  Su función consiste en mostrar a los jóvenes cómo pueden, junto con sus comunidades, responder a esa amenaza.

David: Los docentes tienen también que apoyar a los alumnos para que estos puedan afrontar el futuro, que estará modificado por el cambio climático, y al mismo tiempo fomentar la capacidad de resistencia, las competencias y la preparación con miras al empoderamiento personal y comunitario. Además, algo muy importante: los docentes deben crear ámbitos de aprendizaje en la escuela y la comunidad que propicien la formación de “visionarios prácticos”, es decir, de estudiantes dotados de una visión de futuro enérgica y positiva, y de las capacidades y aptitudes para hacerla realidad.

!Como puede ver, es un cometido enorme! De ahí que los docentes necesiten una formación profesional suplementaria.

Enlaces

Educación relativa al cambio climático para el desarrollo sostenible

Sustainability Frontiers




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