Programa nacional de educación no formal y permanente

Una madre estudiando, Bhután

© UNESCO/Yannick Jooris
Una madre estudiando, Bhután

Bhután: La alfabetización aporta felicidad

En el Reino de Bhután, en el Himalaya, la alfabetización es uno de los factores de la “felicidad nacional bruta”, la filosofía del desarrollo vigente, que se propone mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.

Este principio ha orientado al programa nacional de educación no formal y permanente que ha recibido una mención de honor del Premio UNESCO-Confucio de Alfabetización.

El programa, dirigido ahora por el Ministerio de Educación, se inició en 1992 con cinco aulas experimentales, donde los docentes se centraron en la promoción del zhungkha, el idioma nacional. Desde entonces, el programa ha beneficiado a 135.000 alumnos, de los que el 70% son mujeres, y ha generado la creación de 700 centros de enseñanza no formal.

Empezando a partir de cero, el programa comprende ahora un plan de estudios estructurado con unas 30 cartillas de lectura que tratan de asuntos diversos. El programa básico de alfabetización llega a adultos analfabetos y a estudiantes que han cursado menos de tres años en la escuela. En el curso, de un año de duración, se enseña lectura, escritura y nociones de aritmética, y se imparten conocimientos relativos a la salud, la higiene, la agricultura, la silvicultura, la planificación familiar y el medio ambiente.

El programa de postalfabetización es un curso de nueve meses que complementa al anterior, con especial atención a la difusión de información práctica sobre una gama de temas, entre otros la salud, la higiene, el VIH y el SIDA y el cuidado y desarrollo de la primera infancia, todo con el propósito de mejorar la calidad de vida de los alumnos. Los maestros reciben una formación para que puedan impartir cursos interesantes, con demostraciones, debates, narración de cuentos y representaciones teatrales.

Hay un programa de autoaprendizaje que carece de estructura y se aplica en 22 centros de aprendizaje comunitarios –pequeños inmuebles de dos habitaciones construidos con la participación de las comunidades y que albergan a diversas actividades de promoción de la alfabetización y la adquisición de competencias para la vida práctica. Para éstas, el programa facilita materiales, máquinas de coser y otros equipos para la formación profesional en materias como la carpintería, junto con libros y un espacio de lectura, a fin de que los alumnos puedan ejercitar las competencias recién adquiridas.

Muchos de los alumnos trabajan en la ganadería y la agricultura, y deciden por sí mismos cuáles son el mejor momento y lugar para recibir las clases – en caso de que no haya un centro comunitario o una escuela aledaños, suelen impartirse en casa de un vecino o en un albergue temporal construido por los residentes de la aldea.

El programa ha tenido repercusiones evidentes en este país montañoso y carente de costa, cuya población está muy dispersa, lo que dificulta la prestación de servicios sociales. El programa ha desempeñado una función primordial en la difusión de mensajes sobre la prevención del VIH y el SIDA, las prácticas seguras de maternidad y el cuidado infantil. Las mujeres han asumido responsabilidades y algunas han llegado a ser miembros de la Asamblea Nacional y actúan como agentes de las transformaciones en sus comunidades respectivas, al ser capaces de debatir en las aldeas los temas relativos al desarrollo. Se han constatado mejoras de la higiene personal, la participación en actividades remunerativas y otros logros más personales, como la capacidad de escribir cartas a amigos y familiares.

El programa se amplía constantemente, pero sólo a petición de las comunidades. El gobierno insiste en que las comunidades tomen la iniciativa de establecerlo, porque así lo hacen suyo y velan por su sostenibilidad. También se insta a los alumnos a que manifiesten sus necesidades. Según el programa, muchos desean ahora aprender nociones de inglés, a fin de aumentar su eficiencia en materia de tecnologías modernas, desde los teléfonos móviles hasta los ordenadores – otro paso en el sendero hacia la felicidad.

Esta información puede usarse y reproducirse gratuitamente siempre que en toda reproducción de los datos se cite a la UNESCO como fuente (con la mención © UNESCO ).

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