La sostenibilidad empieza con la educación

19.01.2014

La creación de sociedades sostenibles y resistentes es una tarea cada vez más importante para todos los países del mundo. Para poner de relieve la función esencial de la educación como generadora de cambios duraderos más allá del año 2015, la UNESCO y los gobiernos de la República Dominicana y la República de Mauricio coauspiciaron una mesa redonda de debate sobre la educación relativa al cambio climático con miras al desarrollo sostenible (CCESD por sus siglas en inglés), que tuvo lugar el 10 de enero en Nueva York, durante la séptima reunión del Grupo de trabajo de composición abierta sobre los objetivos del desarrollo sostenible.

- UNESCO panel discussion on Climate Change Education for Sustainable Development – (left to right) Julia Heiss, UNESCO; Osman Mahomed, Commission Maurice Ile Durable; Le Trong Hung, Ministry of Education and Training, Viet Nam

“Para hacer frente al cambio climático se necesita la responsabilidad y la acción colectivas de todos los ciudadanos del mundo. Esta tarea exige un cambio de mentalidades y actitudes, y un replanteamiento de los esquemas insostenibles de producción y consumo. También es preciso proporcionar instrucción y capacitación a los jóvenes, con miras a los empleos ecológicos”, afirmó Vibeke Jensen, Directora de la Oficina de la UNESCO en Nueva York, durante su discurso inaugural.

“Debemos dotar a nuestra población de la capacidad necesaria para participar en las soluciones en materia de cambio climático. Creemos que las aulas y el sistema educativo en general son los lugares donde puede fomentarse esta transformación”, señaló Daniel Abreu, ponente del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio de la República Dominicana. Este país ha capacitado en la materia a 400 docentes, que a su vez han transmitido sus conocimientos a más de 20.000 alumnos en apenas un año de trabajo.

El programa, que se centra en actividades prácticas orientadas a que los niños adopten comportamientos y actitudes que propicien la sostenibilidad, ha suscitado considerable interés en otros países de América Latina. “El simple conocimiento de los problemas relativos al cambio climático no es suficiente para resolverlos”, apunta Abreu. “Nosotros tratamos de hallar soluciones”. Y ya se han fijado el próximo objetivo: en 2015 se capacitará a otros 4.000 docentes. En el año en curso, la UNESCO iniciará un programa similar en Cuba.

Un ejemplo de una iniciativa conjunta entre el sector público y el privado que ha dado resultados positivos fue el que presentó Le Trong Hung, Director General Adjunto del Departamento de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente del Ministerio de Educación y Capacitación (MOET) de Viet Nam. En 2013, el MOET, la UNESCO y la empresa Samsung concertaron esfuerzos con miras a la educación para el desarrollo sostenible. “En Viet Nam creemos que las comunidades son agentes fundamentales de la EDS”, declaró Hung. Por ese motivo la iniciativa conjunta no sólo ha creado cursos de capacitación para docentes por medio de Internet, sino que también centra su labor en la comunidad escolar en general. Entre otros resultados, este método contribuye a que las comunidades elaboren sus propios planes de acción en materia de EDS. Cinco comunidades de la región piloto ya lo han logrado.

Sagar Aryal, de la iniciativa Sano Sansar de Nepal y ex presidente del Consejo Juvenil de la Fundación Plant-for-the-Planet, hizo hincapié en la capacidad de acción de los jóvenes en lo tocante al cambio climático. “En Plant-for-the-Planet no sólo discutimos acerca de los motivos para salvar el planeta, sino que les enseñamos a la gente cómo hacerlo. Les enseñamos cómo usar los recursos de una forma más consciente y cómo reducir la utilización de sustancias plásticas”. Con el lema “Para de hablar, empieza a plantar”, 380 profesores afiliados a la fundación actúan en más de 40 países. Desde que la iniciativa se fundó en 2007, sus miembros han plantado 12.810.337.277 árboles y han estado en contacto con 28.000 niños del mundo entero. El objetivo de la fundación, señaló Aryal, es plantar de aquí a 2020 un billón de árboles y capacitar a un millón de niños.   

La República de Mauricio ha otorgado categoría de prioridad nacional a la tarea de convertir a la isla en un modelo de desarrollo sostenible. La política denominada Mauricio Isla Sostenible (MID por sus siglas en francés) se centra en la educación, considerada uno de los cinco factores esenciales para incorporar sistemáticamente en las políticas el concepto y las metas del desarrollo sostenible. En 2012, la isla acogió un programa piloto de educación relativa al cambio climático auspiciado por la UNESCO.  De aquí a 2020, Mauricio se ha propuesto dotar a la totalidad de la población de las nociones básicas en relación con la MID y obtener el reconocimiento internacional como polo de desarrollo sostenible. Aunque el apoyo político de alto nivel es muy importante, está lejos de ser el único factor de éxito. ”El reto consiste ahora en dotar de autonomía a la población de todas las edades, a fin de que asuma la responsabilidad de crear un futuro sostenible. Creemos que el sector de la educación debería encabezar el esfuerzo social con miras a lograr ese futuro”, expresó Osman Mahomed, Director Ejecutivo de la Comisión Mauricio Isla Sostenible.

 En una declaración leída por el moderador de la reunión, Shigeharu Kato, Secretario General de la Comisión Nacional Japonesa para la UNESCO, se insistió en la importancia que tendrá la Conferencia Mundial de EDS de la UNESCO, que se celebrará en Aichi-Nagoya (Japón), en noviembre de 2014. “La Conferencia Mundial será algo más que una simple reunión sobre cuestiones educativas. Esta conferencia proporcionará un importante foro de reflexión sobre el replanteamiento de la enseñanza”. El moderador hizo hincapié en que la educación es un elemento fundamental de los programas de desarrollo posteriores a 2015.

Se espera que en la Conferencia Mundial de EDS de la UNESCO se lance el Programa Mundial de Acción en materia de EDS –que dará seguimiento al Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014)-.

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