Experiencias de Irlanda

Las lesbianas irlandesas narraron sus experiencias en materia de acoso homófobico en una encuesta realizada por la ONG BeLonG To. Una de ellas declaró:

“He sido víctima del acoso homófobico en múltiples ocasiones, tanto en la escuela como fuera de ella. Me han agredido físicamente tres veces en los últimos cinco años. A causa de mi sexualidad he sido insultada por docentes y estudiantes”.

“También he presenciado cómo otros eran víctimas del acoso homófobico.  Por ejemplo, a quienes en la escuela se les considera amanerados, se les llama constantemente homosexuales, y a mis amigos les gritan insultos. Eso me afectó mucho, hasta el punto de que estaba convencida de que no podría vivir en un país que toleraba esa conducta y, en cierto momento, pensé suicidarme. Nunca denuncié los actos de acoso, ni siquiera cuando me agredieron físicamente, porque creía que nada podría hacerse al respecto. Me ha sido de mucha ayuda disponer de una red de apoyo, pertenecer al grupo juvenil BeLonG To, estar rodeada de gente que me comprende y saber que no soy la única que padece el acoso homófobico.”  

Otra chica relató experiencias similares.

“En la calle y en la escuela me han gritado insultos, como tortillera y maricona, y me han amenazado con pegarme. He visto cómo agredían e insultaban a otras personas. El acoso me hizo sentir muy mal, me deprimía y me odiaba a mí misma. Terminé yendo al psicólogo durante tres años. Tras varios años así, denuncié el acoso ante las autoridades escolares y los culpables fueron sancionados.  Conté con el apoyo de mis amigos y los maestros fueron formidables. Además, en la escuela había un servicio de ayuda psicológica”.

Otras alumnas que respondieron a la encuesta afirmaron que el acoso homófobico “me llevó a pensar en cambiar de escuela… y también me hizo perder muchos días lectivos, porque no me sentía con ánimo de asistir a clase” y que “yo solía escaparme de la escuela, o me encerraba en los baños y me autolesionaba. Me sentía indeseable”.

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