La crisis financiera: Los presupuestos de educación capean el temporal – por ahora

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Hasta el momento, los gobiernos de los países en desarrollo han logrado proteger a sus presupuestos de educación de la crisis que sacude a la economía mundial, según indican las encuestas realizadas por la UNESCO. ¿Pero durante cuánto tiempo podrán hacerlo?

En marzo de 2009 la Organización realizó una breve encuesta para evaluar las consecuencias de la crisis sobre los presupuestos de educación. El informe resultante se basó en cuestionarios cumplimentados en 51 países. Al mismo tiempo, el Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU) llevó a cabo una primera evaluación de las repercusiones de la crisis sobre la financiación de la educación pública en 16 países, mediante el examen de los documentos presupuestarios de sus gobiernos.

Ambos informes sugieren que los gobiernos están realizando esfuerzos genuinos con miras a proteger los presupuestos destinados a la educación, pero manifiestan preocupaciones acerca de su capacidad de sostener el crecimiento del sector educativo y de mantener la calidad de la enseñanza. Los informes advierten que el panorama podría ser muy distinto a finales del año fiscal, cuando un número mayor de países esté en condiciones de aportar datos sobre los gastos reales de 2009. “En realidad, hay pruebas de que en algunos de los países examinados en el informe del IEU los ingresos fiscales recaudados en los primeros meses del año fiscal son inferiores a los cálculos previos del presupuesto”, explica el Director del IEU, Hendrik van der Pol. “Pero todavía es demasiado pronto para evaluar la repercusión de la crisis sobre la matricula y las decisiones de las familias en lo que concierne a la escolaridad de sus hijos”. Por último, en el informe se expresa preocupación acerca de una posible reducción de la ayuda externa, que haría aun más difícil para los países la tarea de planificar la educación. “Debemos proceder con cautela, ya que los efectos de la crisis todavía no se han reflejado del todo en las estadísticas económicas”, advierte David Atchoarena, Director de la División de Estrategias Educativas y Creación de Capacidades de la UNESCO.

“La recesión mundial pone en peligro los progresos en materia de desarrollo de la educación”, afirma el Sr. Van der Pol. “Muchos gobiernos hacen frente a graves limitaciones de orden fiscal debido a la disminución de sus ingresos”. Citando un pasaje del informe del IEU, el Sr. Van der Pol señala que “algunos países eran tan vulnerables a los problemas venidos de fuera, que sus economías sufrieron graves trastornos, mientras que otros fueron capaces en cierta medida de encajar el golpe. Por otra parte, muchos países se beneficiaron del rápido apoyo que brindaron organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, con objeto de atenuar los ajustes fiscales más inmediatos”.

Por ejemplo, los países que dependen en alto grado de las exportaciones o las remesas están sufriendo las consecuencias que tiene la reducción de sus ingresos sobre el presupuesto nacional, comprendido el gasto en educación. En Sudán y Yemen, por citar dos casos, se espera que el colapso de los precios del petróleo causará recortes generales en el presupuesto, lo que incluye a la enseñanza. En Ghana la contratación de docentes se ha paralizado. Pakistán ha reducido los presupuestos destinados a desarrollar la enseñanza elemental, la alfabetización y la educación de la primera infancia. Por otra parte, en muchos de los otros países estudiados, los presupuestos de educación parecen estar protegidos. En Guatemala, el presupuesto destinado a la enseñanza fue excluido cuando se llevó a cabo una reducción general del gasto gubernamental. En algunos países de ingreso medio, en particular en Asia y América Latina, el gasto público en educación se ha beneficiado de las amplias medidas encaminadas a contrarrestar el ciclo económico y estimular el crecimiento. Kenya, Namibia y México han usado esas medidas de estímulo para construir nuevas escuelas y desarrollar las infraestructuras de educación. Egipto aprobó un presupuesto que prevé un aumento del 15,5% del gasto en educación en 2009 con respecto al año precedente.  

¿Podrán los gobiernos mantener el crecimiento del sector de la educación? “La situación varía mucho, en función del contexto nacional. Algunos países han reducido las asignaciones presupuestarias inicialmente destinadas a gastos de capital”, explica Atchoarena. “En ciertos casos, esa reducción puede afectar la capacidad del sistema educativo para mantener el desarrollo del sector a largo plazo. Por ejemplo, el aplazamiento de los programas de inversión en el nivel secundario tal vez no cree problemas importantes de inmediato, pero dentro de cinco años la capacidad de acoger en ese nivel al número cada vez mayor de graduados de primaria se verá reducida. Esta disminución afectará a los resultados académicos”.

“Muchos gobiernos afrontan la difícil opción de mantener el equilibrio fiscal o ampliar el gasto público para contrarrestar la recesión”, señala el informe del IEU. En los países donde se han efectuado recortes en el presupuesto de educación, la enseñanza primaria tiende a resistir mejor que los niveles secundarios, ya que una mayor proporción del presupuesto de las escuelas primarias consiste en salarios de los docentes, según indica el informe. La formación profesional, la enseñanza técnica y la educación superior tienden a consumir más recursos no ligados a los salarios del personal docente y más gastos de capital, por lo que es más probable que resulten afectadas por esas medidas. Pero las reducciones de la parte del presupuesto no vinculada a los salarios también comportan un grave riesgo para la calidad de la enseñanza en el conjunto del sistema educativo. “El recorte de los fondos no vinculados al salario, que ya están en niveles muy bajos, podría ser muy grave para la calidad  de la educación, en particular si afecta directamente a los alumnos al  reducir la disponibilidad de manuales escolares, material didáctico, asignaciones operativas para las escuelas, mantenimiento de los centros, servicios de comedor, equipos sanitarios, etc.”, advierte el informe del IEU. Aunque los sueldos de los docentes parecen estar protegidos, la puntualidad en el pago sigue siendo motivo de preocupación, sobre todo cuando disminuyen los ingresos de los gobiernos.

Cuando las oportunidades de empleo se reducen, los estudiantes tienden a permanecer más tiempo en el tercer ciclo. Varios países desarrollados y en desarrollo afrontan un aumento de la demanda de enseñanza superior, lo que constituye una presión adicional sobre sus presupuestos de educación.

 “En conjunto, será menos probable que los donantes, sobre todo los bilaterales, cumplan con sus compromisos, precisamente cuando las consecuencias de la crisis en los países más pobres requieren niveles de ayuda más elevados”, afirma Atchoarena. La ayuda externa desempeña una función esencial en la protección de los logros educativos y el apoyo a los países en la consecución de la Educación para Todos, en particular en el África subsahariana. Aunque la región avanza rápidamente hacia la educación primaria universal, muchos países todavía están lejos de alcanzar los objetivos de la EPT de aquí a 2015. La mayoría de ellos todavía dependen mucho de la ayuda al desarrollo para realizar inversiones de infraestructura.

El Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo de la UNESCO ya había advertido que un aumento de la ayuda podría contribuir a la reducción de las limitaciones fiscales, pero que la asistencia al desarrollo era objeto de una presión cada vez mayor. La ayuda a la enseñanza básica ya había disminuido un 22 por ciento entre 2006 y 2007. El Informe calcula que los países de bajos ingresos necesitarían 7.000 millones de dólares adicionales en ayuda para estar en condiciones de alcanzar los objetivos fundamentales en materia de educación.

Las crisis económicas del pasado indican que todo aumento de la pobreza constituye una amenaza para la educación.  Cuando crece el desempleo y bajan los ingresos, señala Atchoarena, aumenta el costo de oportunidad de la educación. “Algunos padres tal vez tengan que sacar a sus hijos del sistema educativo y mandarlos a trabajar en la economía informal”, afirma. La UNESCO y la OIT intercambian información con miras a elaborar una evaluación del tema que incluya tanto la perspectiva laboral como la educativa.

“Todo parece indicar que muchos países en desarrollo llevan a cabo esfuerzos para mantener sus compromisos con la educación”, concluye Atchoarena. “Pero el seguimiento debe continuar”.

Enlaces

UNESCO Institute for Statistics - The first stop for education data from around the world

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