Gobernalidad

Una guardería en Kingston. Jamaica

©UNESCO/Gary Masters
Una guardería en Kingston. Jamaica

A menudo, la atención y educación de la primera infancia es una tarea que comparten varios sectores del gobierno, por lo general los de educación, asuntos sociales y salud pública. La índole polifacética de la atención y educación de la primera infancia plantea el reto de coordinar de manera eficaz la elaboración y aplicación de políticas que abarquen a diversos sectores.

Entre los asuntos relativos a la coordinación figuran los planes coherentes de regulación, financiación y dotación de personal, y una perspectiva común en materia de atención y educación. Es preciso lograr la coordinación eficaz de los sectores, tanto en el plano nacional como en el local, así como entre los establecimientos públicos y privados.

La coordinación intersectorial es difícil, especialmente en el plano nacional. Es uno de los problemas que afrontan los gobiernos, tanto en los países industrializados como en las naciones en desarrollo, cuando tratan de fomentar un enfoque holístico para la primera infancia. Se han formulado diversas respuestas y algunos países han tratado de solucionar el problema consolidando las responsabilidades sectoriales en un solo ministerio.

Otros países dividen las responsabilidades sectoriales en función de los grupos de edad y los servicios. En los países donde la responsabilidad relativa a la primera infancia está dividida, se trata de establecer la coherencia en las políticas y la gestión por medio de los mecanismos de coordinación (COM, según sus siglas en inglés). Por regla general, los COM son eficaces cuando se centran en un programa especial dirigido a la primera infancia, un determinado grupo de población o una tarea específica, pero su utilidad disminuye cuando se trata de fomentar un marco global de políticas y administración que abarque a diferentes sectores.

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