31.10.2011 - Education Sector

El papel de la educación en un mundo de 7,000 millones de habitantes

© UNESCO/Justin Mott

Las repercusiones de la labor educativa sobre la demografía son bien sabidas y reconocidas. En particular la instrucción que se imparte a las niñas y las mujeres se traduce en beneficios a lo largo de toda la vida, entre otros, en ingresos superiores y menores índices de mortalidad materna e infantil.

Las beneficiarias no sólo disponen de más conocimientos sobre la contracepción, sino que también están decididas a buscar un empleo, luchar por su autonomía y, al interesarse por cuestiones muy diversas, son más conscientes de la contradicción entre ocuparse de criar a los hijos y disponer de tiempo para sí mismas. De modo análogo, las mujeres que tienen formación escolar suelen aspirar a que sus hijos también la reciban, por lo que prefieren tener menos niños y asegurarse así de que estos realizan mejores estudios.

Pero, a su vez, la educación está sujeta a la influencia de la dinámica demográfica, que ahora se considera una variable fundamental en el planeamiento de la enseñanza. Por ejemplo, el aumento de población puede incidir en la oferta y la demanda de prestaciones educativas, tanto para propiciar los esfuerzos en pos de los objetivos pedagógicos como para impedir su consecución. El crecimiento de la población influye en el número de niños que es preciso acoger en las escuelas cada año lectivo. Esa cifra aumenta en situaciones de fertilidad elevada, lo que puede dificultar considerablemente el desarrollo de la educación en contextos de restricciones presupuestarias y recursos limitados.

En un mundo de 7.000 millones de habitantes….

En un mundo de 7.000 millones de habitantes, la UNESCO cree que todos y cada uno de ellos tienen derecho a la educación. Por eso la Organización promueve un concepto holístico de aprendizaje a lo largo de toda la vida, que comprende la atención y educación de la primera infancia, la enseñanza primaria, secundaria y superior, la adquisición de competencias laborales para jóvenes y adultos y la alfabetización, que es un derecho fundamental y la base del aprendizaje a lo largo de la vida y de la educación de las niñas y las mujeres.

La UNESCO considera que la educación es la mejor garantía contra la pobreza. De ahí que insista en su importancia para el desarrollo humano sostenible y apoye a los países en su empeño de mejorar el acceso y la calidad de la enseñanza, y de superar las desigualdades de los sistemas educativos.

La UNESCO es adalid de los esfuerzos que 75 millones de docentes llevan a cabo con miras a impartir una educación de calidad y promueve la formación y contratación de dos millones de maestros adicionales a fin de alcanzar la Educación para Todos de aquí a 2015.

La UNESCO cree que la educación sigue siendo la mejor vacuna contra el SIDA. En su condición de coordinadora de la iniciativa EDUSIDA, la Organización apoya los programas educativos sobre el VIH a fin de trasmitir información exacta y fiable sobre cómo prevenir el virus y cómo tratar y cuidar a las personas que viven con el VIH.

 Enlaces

Carta al ser humano número 7.000 millones

La igualdad de género en la educación

El informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo de la UNESCO

División de Población de las Naciones Unidas




<- Atrás, a la lista de noticias
Principio de la página