27.11.2009 -

La educación es la clave para la integración de los niños de la calle

[Translate to espanol:] Inde. Adesh, 13 ans, habite à Mumbai dans le bidonville de Darhavi où vivent huit cent mille habitants. Il est polisseur de fer blanc. Avec son maigre salaire, il aide sa mère.

© François Perri

La Directora General de la UNESCO, la Sra. Irina Bokova, declaró que la educación es una herramienta esencial para dar un futuro mejor a los niños marginados.

La Sra. Bokova hizo uso de la palabra durante los actos que se celebraron en la Sede de la UNESCO el 26 de noviembre, consagrados a los niños de la calle y la conmemoración del vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. 

 La Directora General afirmó que la educación era no sólo un derecho universal, sino también un arma en la lucha contra la pobreza. “¿Qué puede ofrecerles el futuro a los niños de la calle, si están excluidos de la educación? Es el aprendizaje de la lectura, la escritura y la aritmética lo que les ayudará a quebrar el círculo vicioso de la miseria y adquirir el dominio de sus propios destinos”, declaró la Sra. Bokova. 

Los actos de la jornada, coauspiciados por la UNESCO y la Fundación Air France, comenzaron con un debate que moderó la periodista y escritora francesa Florence Schaal, en el que se presentó un mosaico de la situación mundial de los niños de la calle y se trató también del derecho a la educación, sus consecuencias jurídicas y las iniciativas conjuntas con miras a la acción. 

La oradora principal, la Sra. Rizzini, Presidenta de la red Childwatch Internacional, que opera en 40 países, manifestó: “Nos hemos pasado 30 años hablando de los niños de la calle y su número sigue aumentando. Basta de retórica. Sabemos en qué consiste el problema. Lo que debemos hacer ahora es presionar a los países para que tomen medidas al respecto”.

 “En Brasil ni siquiera hablamos ya del derecho de esos niños a recibir enseñanza. Simplemente circulan entre los institutos, los centros y las calles, donde se arriesgan a buscar sus propias estrategias de supervivencia y se relacionan con adultos peligrosos”. 

La sociedad experimentaba miedo y rencor hacia esos niños de la calle, porque participaban en actos delictivos, pero el verdadero problema no eran los niños en sí, sino la desigualdad social y la escasa prioridad que tenían en los programas políticos.     

 “Brasil es una de las 10 primeras economías del mundo, pero también una de las cinco que presentan mayor desigualdad. Tenemos niños de entre seis y ocho años de edad que fuman “crack”. A los menores se les maltrata y se les utiliza con fines sexuales. Nos hemos olvidado de que los niños son ciudadanos jóvenes, que merecen respeto”, afirmó la Sra. Rizzini. 

“Sin embargo, todavía aplicamos soluciones del siglo XIX; los recogemos como si fueran basura, los ponemos en camiones y los llevamos a albergues en los que no se van a quedar. En cierta ocasión hablé con una niña que me dijo que se sentía más segura durmiendo debajo de un puente que en un albergue. Lo que los niños me repiten es que, sobre todo, quisieran que se les tratara como a seres humanos”, añadió.   

La Dra. Najat M’Jid, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía, declaró: “No hay cometido más difícil que proteger a los niños, porque en esa tarea no sólo hay muchos agentes, sino también muchos métodos. Algunas organizaciones los consideran víctimas y, para otras, son protagonistas. El desafío consiste en que todos los que trabajan en pro de los niños se pongan de acuerdo respecto de un único objetivo. No sólo es preciso reforzar a las ONG que se ocupan de los niños para que presionen a los políticos y los obliguen a cambiar, sino que también debe consultarse a los niños y mantenerlos informados”.     

Isabelle de Guillebon, Directora de Samusocial Senegal, una organización que ofrece atención médica de urgencia a los niños de la calle, expresó: “En Dakar, los niños de la calle conviven día a día con la violencia. Cuando se enferman, no van al hospital, porque saben que no los aceptarían. En algunos casos los bomberos los recogen y los dejan en la puerta del hospital, pero si no tienen manera de pagar, no reciben tratamiento”. 

Claudia Cabral, Directora de la asociación Terra Dos Homens, que se encarga de los niños de la calle de Río de Janeiro, manifestó: “En Río, los niños que viven o que trabajan en la calle son muy vulnerables. La violencia es muy frecuente en el seno de las familias, como también el uso de las drogas; el crack es la más devastadora de todas. Además, los niños confrontan también el problema de la corrupción policial. 

“Esos niños desean llevar una vida normal, pero muchos de ellos tienen madres y abuelas que también nacieron en la calle, y ese tipo de vida llega a ser habitual”. 

Franco Aloisio, Presidente de la Fundación Parada, que se creó a mediados de los años 1990 para ayudar a los niños que vivían en las cloacas de Bucarest, dijo que en esa ciudad el problema sigue existiendo, especialmente en invierno, cuando la temperatura desciende a -15 grados centígrados, pero que se han logrado algunas mejoras. Ahora quedan de 1.000 a 1.300 niños en la calle, en comparación con los 4 o 5.000 que había cuando el problema estaba en su apogeo.   

En Guatemala muchas niñas abandonadas terminan por dedicarse a la prostitución. Anne Pascal, Presidenta de la asociación Les Trois Quarts du Monde, declaró que su organización visita los bares de alterne para distribuir preservativos, pañales y leche maternizada. Su asociación facilita apoyo material y psicológico, pero necesita una financiación constante para operar eficazmente. 

“Si nos ocupamos de una niña, eso representa un compromiso de diez o más años. Pero quizá la financiación dure un año solamente. ¿Y cómo vamos a decirle a la niña que no podremos seguir ayudándola?, se preguntó.

En cuanto a los aspectos jurídicos, en el seminario se explicó que en la mayoría de los países existen leyes y normativas destinadas a proteger a los niños de la calle, pero que esas medidas no siempre se aplican.

Daniel Condaminas, Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asociación Internacional de Policía, que opera en 61 países y cinco continentes, señaló que las fuerzas de policía deben desempeñar una función en este asunto. 

“A la policía hay que darle formación para que vea en los niños de la calle no delincuentes, sino víctimas. Nosotros tan sólo somos un eslabón de la cadena y no somos trabajadores sociales, sino observadores”, afirmó.  

 Por la tarde, tras los debates, se proyectó el documental Niños de la calle, de Michel Bulté y se presentó el nuevo galardón creado por la Fundación Air France, que premia a las asociaciones consagradas a la infancia. Su primera edición correspondió al Dr. Xavier Emanuelli, Presidente Fundador de Samusocial International. Una exposición se fotos titulada “Just Kid

Enlaces

Para ver las fotos

Programa (en francés).

Relaciones con los medios de comunicación

Entrevista con François Perri, autor de las fotos de la exposición  (en Inglés)




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