Cómo se redujo a la mitad el trayecto que Santiago recorría para ir a clases

08.04.2013 10:01 Antiguedad: 1 yrs

“La exposición "De camino a la escuela" cambió mi vida”, afirma Santiago Muñoz, de 14 años edad, que vive en Nueva York (Estados Unidos). “Antes siempre estaba estresado. Ahora tengo más libertad”.

© Bryan Derballa/Sipa, Nueva York - Hoy en día, Santiago puede llegar al aula en una hora y diez minutos, mientras que antes solía emplear dos horas y media.

Santiago solía emplear dos horas y media para ir de su casa a la escuela. En la actualidad, necesita menos de la mitad de ese tiempo, y todo gracias a la exposición fotográfica "De camino a la escuela", auspiciada por la UNESCO/SIPA Press/Transdev, que se inauguró en las Naciones Unidas el 4 de marzo. La exposición ilustra las dificultades que niños y niñas del mundo entero afrontan para ir a la escuela, como por ejemplos las cinco horas diarias que Santiago tenía que pasar en los transportes públicos para ir a clase.

La prensa local se interesó por el caso de Santiago. Los diarios señalaron que incluso los niños que asistían a la escuela en carromatos, burros, trineos o canoas (o que iban andando) empleaban menos tiempo en llegar al aula. Dos semanas después, Santiago había encontrado un nuevo hogar.

“Las autoridades del departamento de vivienda leyeron la historia del tremendo esfuerzo de Santiago para recibir una educación”, explica su padre, Julio, “y nos ayudaron a mudarnos”.

A mediados de marzo, Santiago y su familia se mudaron a un nuevo edificio de viviendas públicas en Brooklyn, más cercano a su colegio, la prestigiosa Escuela Secundaria de Ciencias del Bronx. Hoy en día, Santiago puede llegar al aula en una hora y diez minutos, mientras que antes tenía que levantarse a las 5 de la mañana para iniciar un arduo viaje en la red de transporte público desde su antiguo hogar situado en Far Rockaway, en el barrio de Queens.

La familia Muñoz, de siete personas, obtuvo autorización para mudarse porque el huracán Sandy, ocurrido a principios de 2013, transtornó por completo el transporte público . “Tras el paso de Sandy, lo que antes había sido un desplazamiento largo terminó siendo un viaje interminable. Todos tuvimos que viajar una hora más, pero Santiago era el que más lejos debía ir”, explica Julio, y añade que, a pesar de los obstáculos, los tres niños mantuvieron buenas notas académicos. 

“Ya podemos sonreír de nuevo….”

Julio se siente muy aliviado, no sólo porque los viajes se han acortado, sino también porque han dejado atrás un barrio peligroso.

“Vivíamos en permanente inseguridad. Nos arrojábamos al suelo cuando oíamos los disparos de las pandillas que merodeaban por el barrio”, recuerda. “Una vez yo trabajaba en el ordenador y la abuela estaba cocinando, cuando una bala perdida perforó el cristal de la ventana de la cocina y lo hizo añicos. Por suerte, nadie resultó herido”. 

Santiago vive con su padre, Julio, sus hermanos Natalia y Anthony, la tía Gloria, la abuela Blanca y el primo Johathan. ¿Cómo vive ahora la familia Muñoz? 

“Puedo pasar más tiempo en la ducha”, bromea Santiago. “Seis de nosotros nos levantábamos a las 5 de la mañana y nos tocaban 10 minutos de baño a cada uno”. Ahora cada uno se levanta a una hora diferente y las mañanas son menos complicadas. “También me siento más seguro en la calle”, añade.

“Podemos compartir más tiempo con la familia, dormir mejor y no sentirnos tan vulnerables. Gracias a todas las personas que contribuyeron a este proyecto, hemos recuperado la sonrisa”, afirma Julio.  “Espero que la UNESCO siga realizando proyectos como éste, que premian el esfuerzo de los niños en el mundo entero ante todo tipo de problemas y espero que pueda ayudarlos. Me complace saber que Santiago sirve de ejemplo a otros muchachos”. 

La exposición "De camino a la escuela" abrirá sus puertas en la Sede de la UNESCO en París el 3 de abril y será inaugurada por la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, el día 10 de abril.

Entrevista de Jean O’Sullivan


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