Niño Costero 2017: respuesta de emergencia de la ONU permitió que cientos de niños vuelvan a la escuela

  • UNESCO, Educación, El Niño

    César Rodríguez/UNESCO

    26 de febrero de 2019

    Fue el verano de 2017 y la costa de Perú sufrió graves y serios daños debido a las inundaciones y huaycos ocasionados por el fenómeno de El Niño Costero. Numerosas escuelas se derrumbaron y 37.000 niños y niñas quedaron sin acceso a la educación.

    El impacto climatológico fue devastador. En total, 162 personas murieron y más de 66,000 hogares fueron destruidos, dejando a un cuarto de millón de personas sin hogar. La región de Piura, en el norte del país, fue la más afectada.

    Un programa de emergencia del Secretariado General de Naciones Unidas, Education Cannot Wait (ECW) entró en acción para financiar una respuesta rápida y poder restablecer los servicios educativos para los afectados.

    ECW es un fondo mundial para la educación en situaciones de emergencia y de crisis prolongada, y ese año otorgó a UNESCO Perú una subvención de US $250,000 que se implementó en coordinación con el gobierno nacional, UNICEF y otras agencias.

    El fondo ayudó a construir aulas prefabricadas en nueve escuelas. Además, los baños fueron diferenciados por género, para garantizar mayor protección para las niñas en entornos precarios.

    Más allá de esta respuesta inmediata para restaurar la infraestructura, ECW apoyó los esfuerzos para "reconstruir mejor". Esto se hizo a través de 27 talleres organizados para mapear los riesgos de la comunidad, especialmente en torno a las escuelas, crear planes de emergencia familiar y crear planes, estrategias y marcos mejorados de gestión de desastres y riesgos.

    Los planes de emergencia familiar ayudaron a las familias a reconocer mejores materiales de construcción para sus viviendas, reducir riesgos, identificar peligros y proteger a los niños cuando ocurre un desastre.

    Con las nuevas instalaciones escolares en pie, unos 590 estudiantes pudieron reiniciar sus clases, incluidas 288 niñas. El proyecto se cerró en septiembre de 2018, pero viene teniendo un impacto mayor.

    "Esto no se trata solo de construir infraestructura, sino también de construir espacios felices a futuro", manifestó la Representante de la UNESCO en Perú, Magaly Robalino.

    EDUCACIÓN Y CAMBIO CLIMÁTICO

    El cambio climático está afectando la educación en todo el mundo y está poniendo a los niños y niñas en un riesgo cada vez mayor.

    La crecida de los mares, el clima más extremo, las sequías, las inundaciones y el aumento de las temperaturas exigen cada vez más recursos, y exponen las economías locales y los medios de vida al límite.

    Por su lado, las familias están luchando para encontrar los recursos que necesitan para enviar a los niños y niñas a la escuela, alimentarlos con comida saludable y ahorrar dinero para el futuro.

    Con riesgos climatológicos más frecuentes, los niños son más vulnerables y enfrentan riesgos cada vez mayores. De seguir esta tendencia, esto hará que sea más difícil alcanzar uno de los objetivos globales para lograr una educación universal y equitativa para 2030, tal como se describe en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

    Los retornos económicos por invertir en educación en situaciones de emergencia, son significativos. La evidencia existente señala que, por cada dólar invertido en educación, más de US $5 retorna en ganancias brutas adicionales en países de bajos ingresos, y US $2.50 en países de ingresos medios bajos.

    Del mismo modo, invertir en la reducción del riesgo de desastres tiene beneficios similares, ya que los informes recientes del Banco Mundial indican que los riesgos del cambio climático, de los cuales los desastres naturales son un componente central, podrían costar hasta el 20% del PBI.

    Las modalidades de Education Cannot Wait, diseñadas para vincular la ayuda de emergencia y los esfuerzos de desarrollo, están bien situadas para contribuir con la reducción del riesgo de desastres y la preparación para emergencias desde sus inicios hasta la recuperación.

    El objetivo no es solo lograr que los niños y niñas regresen a la escuela, sino también garantizar su seguridad frente a posteriores situaciones similares, y construir un futuro más brillante para las generaciones venideras.

    Esta nota ha sido traducida del inglés. Si quieren leer la nota original, vayan a este link: http://www.educationcannotwait.org/impact-peru/

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