La bioeconomía, una herramienta para repensar el desarrollo en América Latina y el Caribe

El 10 de julio tuvo lugar en Buenos Aires, Argentina, el I Simposio Latinoamericano de Bioeconomía: Repensando el desarrollo.

La actividad se llevó a cabo con el apoyo de la UNESCO, y fue organizada por la Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación; el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA); el Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI); la División de Recursos Naturales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); y la Oficina Regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Para Guillermo Anlló, Especialista regional en política científica de la UNESCO para América Latina y el Caribe, quien participó como conferencista, esta conjunción de socios en torno al tema representa: “…una muestra de la importancia que la bioeconomía representa para la región de cara a la Agenda 2030, reuniendo a actores regionales y locales, con diferentes misiones, en favor de esta misma oportunidad”.

Una nutrida agenda abrió con la participación de las máximas autoridades de las instituciones organizadoras. La intensa jornada de trabajo abarcó temas de sustentabilidad económica, social y ambiental desde la bioeconomía, así como la discusión sobre las políticas para la región en la materia. Entre otros, se dio a conocer casos exitosos de Colombia en el sector palmero, de Argentina en biofungicidas, así como también sobre química verde en Brasil. Las políticas públicas y la cooperación internacional también fueron foco de atención en un panel específico que se desarrolló previo a las conclusiones finales.

Biomasa y diversidad latinoamericana: una oportunidad bioeconómica que América Latina no debe dejar pasar

La bioeconomía se presenta como una oportunidad para repensar un sendero de desarrollo económico sostenible para los países de América Latina y el Caribe (ALC) en el contexto actual de cambios tecnológicos profundos y muy acelerados, y de nuevas modalidades de reorganización de la producción y de funcionamiento de los mercados. La amplia dotación de biomasa de diverso tipo y la importante biodiversidad con que cuentan los países constituyen la condición necesaria para aprovechar esta oportunidad. Por otra parte, ALC cuenta con importantes capacidades científico-tecnológicas –por ejemplo, en disciplinas tales como la biología y la biotecnología-, un desarrollo industrial de mediano alcance y condiciones aceptables de infraestructura y logística como para abrazar una estrategia de desarrollo innovadora, conocimiento-intensiva y sustentable basada en las actividades bioeconómicas que apalanque, además, una inserción “inteligente” en la economía internacional.

Entre los factores que se pueden mencionar como motores del modelo bioeconómico desde el punto de vista de la sustentabilidad económica se cuentan los siguientes: la expansión de las cadenas de valor con agregación de valor “aguas arriba” y “aguas abajo” a productos y residuos antes descartables; el surgimiento de nuevas empresas (start ups y empresas de base tecnológica –EBTs-) proveedoras de insumos y servicios intensivos en conocimiento; el procesamiento en origen dados los altos costos del transporte de la biomasa; y la generación de nuevas oportunidades de empleo como resultado de la emergencia de las nuevas actividades. Se trata, en síntesis, de la configuración de un nuevo modelo de negocios bioeconómico-industrial –con el tránsito hacia la “economía circular” como objetivo de máxima- con implicancias directas en materia de desarrollo.

La actividad representó una contribución a la implementación de los ODS en la Región.

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Las presentaciones se encuentran disponibles aquí: http://www.bioeconomia.mincyt.gob.ar/

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