Astrid Hollander: “La educación para el desarrollo sostenible debe ser la base para crear sociedades verdes”

Astrid Hollander, especialista de programa en Educación para el Desarrollo Sostenible, Educación Técnica y Profesional y Educación en Situaciones de Emergencia

© UNESCO / Carolina Jerez - Astrid Hollander

¿Cuál es el rol que la UNESCO da a la educación para avanzar en favor del desarrollo sostenible?
La UNESCO destaca el rol de la educación tanto para lograr mejorar calidad de vida de las personas como en sus niveles de satisfacción personal, pero sobre todo como una de las herramientas con que cuenta la sociedad para transformar su realidad.
Para poder transformar nuestras sociedades hacia la sostenibilidad, necesitamos ciudadanos y ciudadanas conscientes de la interrelación entre temas ambientales, como lo son la biodiversidad o el agua, y temas económicos y sociales como la reducción de la pobreza, el consumo responsable, la equidad de género o la diversidad cultural. Necesitamos una educación que fomenta el pensamiento crítico y los cambios de comportamiento en las personas para que ellas tomen acciones y decisiones a favor de la sostenibilidad del planeta.
Pero las prácticas educativas actuales no han capacitado a las personas para llevar estilos de vidas más sostenibles. Para cambiar la sociedad, también tenemos que cambiar la manera de educar y de aprender. En este sentido, la UNESCO promueve la Educación para el Desarrollo Sostenible como una educación de calidad que asegura la pertinencia de las metodologías y contenidos educativos para preparar a los niños, niñas y jóvenes para construir un modelo de desarrollo que no se valore únicamente por el crecimiento económico.

En el 2014 termina el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS) ¿Cuál es el balance de la UNESCO respecto a logros y perspectivas para los años que restan?
En 2005, la UNESCO asumió la coordinación de la Década de Educación para el Desarrollo Sostenible (2005 – 2014). Los objetivos de la Década consisten en integrar los principios, valores y prácticas del desarrollo sostenible en todos los aspectos de la educación y la enseñanza.
Una de las tareas de la UNESCO es monitorear el progreso de la Década. Hasta la fecha, se han realizado dos informes de monitoreo y evaluación (2009 y 2012). El primer informe se centró en el contexto y estructuras de los países para fomentar la EDS. En este informe se mostró que existe un importante esfuerzo de poner en marcha acciones relacionadas con la EDS a nivel político. Sin embargo, la implementación de la EDS sigue siendo un desafío por su transversalidad y visión holística, seguimos carentes de investigación y desarrollo en el tema, por falta de financiamiento y de capacidades en el sector educativo.
El informe de 2012 está enfocado en los procesos y aprendizajes en el contexto de la EDS. Este informe da cuenta de la riqueza de enfoques y metodologías que han desarrollado los países y actores desde el inicio de la Década para poner en práctica la EDS en diferentes contextos culturales y de aprendizaje. Este informe muestra que hay un reconocimiento creciente de los avances tecnológicos, la legislación y la política, pero éstos no son suficientes para alcanzar el desarrollo sostenible. El reconocimiento debe ir acompañado por cambios en las mentalidades, valores y estilos de vida, y el fortalecimiento de capacidades de las personas para lograr el cambio.
Una diferencia notable a partir de los primeros años de la Década es el interés del sector privado en la sostenibilidad y la creación de capacidades para una economía verde. Sin embargo, existe la preocupación que con este involucramiento del sector privado la “P” de “Prosperidad” (o ganancias) podría dominar a las otros dos “P” que forman parte del llamado “triple bottom line”: “P” de personas y “P” de planeta.
A medida que la Década entra en su fase final, será crucial para la UNESCO, sus Estados miembros y otras partes interesadas garantizar que la promoción, el apoyo y la evolución de la EDS continúe más allá de 2014. La EDS seguirá siendo un tema de debate nacional e internacional más allá de la Década, porque los países se encuentran confrontados con retos como el cambio climático, las sequías y escasez de agua, inundaciones, pérdida de la biodiversidad y de diversidad cultural que no tienen una solución a corto plazo.

Concretamente, ¿qué acciones está tomando la UNESCO para fomentar una educación que contribuya a sensibilizar respecto al cambio climático y sus consecuencias?
La UNESCO colabora con los Estados Miembros para abordar este tema a través de la Iniciativa sobre el cambio climático. Es una iniciativa intersectorial, es decir se buscan soluciones mediante las ciencias, la educación, la cultura y la comunicación. En este marco, la UNESCO implementa el programa Educación sobre el Cambio. Este programa tiene por objetivo ayudar a que las personas entiendan las consecuencias del calentamiento del planeta y aumentar los conocimientos básicos sobre el clima entre los jóvenes. Esta labor se realiza mediante el fortalecimiento de las capacidades de los Estados Miembros con miras a impartir la educación relativa al cambio climático, el fomento de los métodos pedagógicos innovadores que permitan integrar dicha educación en el sistema escolar y la sensibilización acerca del cambio climático, así como la mejora de los programas de educación no formal mediante el uso de la prensa, las redes y las alianzas profesionales.
Ejemplos concretos son el establecimiento del centro de intercambio de información para la educación sobre el cambio climático el cual contiene un gran número de enlaces a recursos pedagógicos, documentos de investigación y estudios de caso que pueden ser útiles para docentes, estudiantes, investigadores y tomadores de decisiones en el sector educativo.
Visite el sitio web sobre el tema

Además, en conjunto con el PNUMA, la UNESCO ha desarrollado una Guía sobre el cambio climático y los estilos de vida que analiza este vínculo y ayuda a que los jóvenes sopesen las acciones que podrían emprender para lograr estilos de vida más sostenibles. La guía está dirigida a los jóvenes de 15 a 24 años y a las personas que trabajan con ellos, tales como educadores, docentes, formadores y dirigentes juveniles.
Descargue la Guía

¿Qué incentivos o mecanismos espera desarrollar la UNESCO para profundizar el desarrollo de educación técnica en empleos verdes?

La UNESCO está desarrollando una estrategia internacional para apoyar a sus Estados Miembros en el “enverdecimiento” de la educación y formación técnica y profesional (“greening TVET”). La educación y formación técnica y profesional (EFTP) prepara a los y las estudiantes para diferentes áreas de trabajo y los negocios como la gestión de los residuos, la construcción, la industria, y la agricultura, muchos de los cuales consumen enormes cantidades de energía, materias primas y agua. “Enverdecer” la EFTP significa enseñar a los futuros técnicos a cuidar el medio ambiente en sus procesos de trabajo. Enverdecer la EFTP es crucial para hacer una transición desde los patrones de producción y servicios intensivos en emisiones y gasto de energía hacia una producción más limpia y más verde. Así, todos los empleos se pueden convertir en empleos verdes.

¿Qué podemos esperar de RIO +20?
La Cumbre de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Rio+20) que se celebrará en junio en Río de Janeiro es una oportunidad única de “reposicionar” el mundo rumbo al desarrollo sostenible. Se esperan entre 50,000 y 70,000 participantes, representantes de gobiernos, de organizaciones internacionales, de ONG, del sector privado, etc. Se espera llegar a acuerdos clave para romper con el “business as usual” y lograr un real compromiso con el desarrollo sostenible. Han habido muchos avances durante los últimos 20 años, desde la primera Cumbre de la Tierra en 1992 en Río. Pero un compromiso real, que ponga el bienestar del planeta, sus especies y de las personas encima del desarrollo económico es algo que aún falta.
El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, recién expresó su preocupación con las negociaciones previas a la Cumbre que se han desarrollado en forma demasiado lenta. No se esperan de esta Cumbre los mismos logros históricos como los hubo en Río en 1992.
Sin embargo, no hay que perder la esperanza que con todos los actores presentes en Río en junio todavía podemos lograr importantes resultados. La UNESCO estará participando en varios eventos en Rio+20, velando por una educación para el desarrollo sostenible que sea la base para crear sociedades verdes. Con respecto a la educación, hay que destacar que ya en la Agenda 21 que se aprobó en Rio en 1992, se menciona la educación como herramienta esencial para llegar a la sostenibilidad. El borrador de la declaración de Rio+20 también hace mención de la educación y se espera que con esto se fortalezca el compromiso de los países con la EDS más allá de la Década.

El 5 de junio fue el Día Mundial del Medio Ambiente y el 17 el Día Mundial Contra la Desertificación ¿hubo alguna acción concreta en Chile para conmemorarlos?
Junto con la Convención de La Lucha contra la Desertificación, la UNESCO Santiago celebró un acto simbólico junto al Liceo A100 de San Miguel, un liceo técnico-profesional con 880 alumnas. Hubo una presentación sobre el tema de la desertificación que es muy pertinente para el contexto chileno, se mostrarán videos, y hubo una actividad de preguntas y respuestas participativa para indagar cuanto sabemos sobre los efectos de nuestras acciones diarias en el medio ambiente y qué podemos hacer para reducir nuestro impacto negativo. Además, las jóvenes han trabajado en mensajes que expresan el compromiso concretoque ellas tienen con el medio ambiente. El acto terminó con el “grito para la tierra”. Esperamos que este evento sea un inicio para más acciones de este estilo con los y las estudiantes de Chile.

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