La Flor más bella del Ejido, en Xochimilco, un ejemplo de buenas prácticas culturales para la promoción, conservación y difusión del patrimonio

La UNESCO en México, encabezada por su representante a.i., Frédéric Vacheron, tuvo la oportunidad de asistir a una de las semifinales de este centenario evento que servirá para elegir a la embajadora de este sitio de patrimonio mundial

Oficialmente, el certamen “La Flor más bella del Ejido” quedó registrado con esa denominación en 1936, pero sus raíces se remontan a la época prehispánica, donde el concepto de belleza estaba intrínsecamente asociado con las flores y las jóvenes elegidas ofrecían flores y ofrendas a la deidad Xochiquetzal, la diosa de la fertilidad de la tierra y abundancia de las cosechas.

Actualmente, sin embargo, esta festividad tiene un valor más profundo y directamente asociado con la promoción y salvaguarda de las tradiciones y el patrimonio material, inmaterial y natural de Xochimilco, lo cual lo convierte en referente de las mejores prácticas culturales en México y en el mundo.  

En una tarde de abril, unas 30 jóvenes participan en las semifinales del certamen representando a Bromelia, Rosa, Lavanda, Acacia, Hortensia, Margarita, Hatiora, y a todas las flores que pueden encontrarse en ese “campo de flores” que dio origen al nombre náhuatl de la alcaldía de Xochimilco, ubicada en el extremo sur de la Ciudad de México.

El miércoles 10 de abril, la Oficina de la UNESCO en México, encabezada por su representante a.i., Frédéric Vacheron, tuvo la oportunidad de asistir a una de las semifinales de este centenario evento que es acompañado de danzas rituales, comida típica y el tradicional paseo por el sistema de canales. 

En “La Flor más bella del Ejido” pueden inscribirse jóvenes de 12 de las 16 alcaldías de la CDMX, pero su participación requiere conocer el origen de la festividad, las características culturales e históricas que confieren a Xochimilco su valor universal único, así como el origen y significado de cada uno de los elementos que integran la indumentaria tradicional con la que deben vestir, de la cabeza a los pies.

Ante familiares, amigos y autoridades reunidas en una de las chinampas de Xochimilco, las jóvenes ofrecen un discurso que sirve para explicar, a chicos y a grandes, la importancia de sus tradiciones, el valor cultural de ese sitio de Patrimonio Mundial y, sobre todo, la urgencia de preservar la biodiversidad existente en este conjunto de canales pluviales e islotes de factura humana.

De acuerdo con cifras de la Alcaldía, en promedio unas 50 jóvenes se apuntan para participar en este evento que ha sabido adaptar su enfoque y sus propósitos y transformarse en un vehículo de promoción, difusión y salvaguarda del patrimonio.

Este año se celebra la edición 234 del certamen anual, y en su organización se involucran todas las áreas del gobierno de Xochimilco, principalmente las de Cultura, Comunicación Social, Fomento Económico, Turismo, Desarrollo Social y Seguridad Pública, entre otras.  

La ganadora recibirá una compensación monetaria y, sobre todo, contraerá durante un año la responsabilidad de difundir y preservar el patrimonio natural, material e inmaterial de este sitio declarado como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en 1987, junto con el Centro Histórico de la Ciudad de México.

Principio de la página