La UNESCO en México y la red nacional de organismos de Ciencia y Tecnología trabajan para consolidar una perspectiva de la ciencia como derecho humano

· La UNESCO en México y la Rednacecyt celebraron la Reunión Nacional Ciencia, un derecho humano.

 

· Fake science, normatividad sobre la inteligencia artificial, libertad de expresión e investigación, combate a la discriminación e incorporación de saberes ancestrales y creatividad, tareas por atender frente a una visión actual e integral de la ciencia.

Con el objetivo de consolidar el enfoque de derechos humanos en las políticas públicas nacionales y locales en materia científica, la Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Red Nacional de Consejos y Organismos Estatales de Ciencia y Tecnología (Rednacecyt) firmaron una carta de intención y celebran la Reunión Nacional Ciencia, un derecho humano, que también pretende brindar insumos para el desarrollo de una iniciativa para una nueva Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación en el país.

 

Los trabajos de la Reunión Nacional se llevan a cabo en Pachuca, Hidalgo, donde la secretarías, consejos y organismos estatales de los 32 estados de México desarrollarán un catálogo de buenas prácticas y reflexiones sobre los desafíos que a nivel nacional existen para incrementar el acceso al conocimiento, fortalecer la libertad científica, promover la gobernanza de la ciencia, además de analizar las acciones que emprenden mecanismos estatales para dar respuesta a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 adoptados por los Estados Miembro de las Naciones Unidas.

 

Durante la inauguración, el representante en México de la UNESCO, Frédéric Vacheron, explicó que el enfoque de derechos humanos para la política pública en materia científica es una perspectiva novedosa que encierra una cierta complejidad y tiene amplias implicaciones, por lo que incluso llega a ser desconocido para la comunidad científica, por los defensores de los derechos humanos, los cuerpos diplomáticos y las autoridades. De ahí la necesidad de promover esta renovada perspectiva, dijo.

 

Vacheron señaló que en 2012, la Relatora Especial de las Naciones Unidas en la esfera de los derechos culturales entregó un informe sobre el Derecho a gozar de los beneficios del progreso científico y sus aplicaciones, en cual destaca que el derecho a la ciencia implica: garantizar el acceso de todas las personas a los beneficios y aplicaciones de la ciencia, sin discriminación; brindar las oportunidades de contribuir a la actividad científica y la libertad indispensable para la investigación; la participación de las personas y las comunidades en la toma de decisiones y el derecho conexo a la información; así como el fomento de un entorno favorable para la conservación, desarrollo y difusión de la ciencia y la tecnología.

 

Por estas razones, subrayó que es necesario ampliar la perspectiva de las políticas públicas en materia científica, así como fortalecer los tres ejes que garantizan el derecho a la ciencia, es decir, el acceso (a la ciencia y a la información/conocimiento), la libertad de investigación y la gobernanza.

 

Asimismo, el Representante de la UNESCO en México llamó a reflexionar y combatir las fake science (los artículos o productos derivados de una ciencia o metodología falsa) y los dilemas éticos respecto de la inteligencia artificial, al tiempo de reconocer y rescatar los saberes milenarios de los 68 pueblos indígenas e igual número de lenguas aún presentes en México, así como toda la ebullición creativa de sus ciudades.

 

Por su parte, José Alonso Huerta Cruz, presidente de la Rednacecyt, explicó que el apoyo de la UNESCO es particularmente sustancial frente que plantea la reforma al artículo 3° constitucional, el cual reconoce que las y los mexicanos tienen el derecho a gozar de beneficios del conocimiento, mientras que el Estado tiene la obligación de apoyar para la materialización de este derecho a la ciencia.

 

Por ello, dijo que es indispensable unificar esfuerzos para identificar el potencial y áreas de oportunidad para la actuación de los diferentes organismos, instituciones y organizaciones a través de instrumentos normativos y políticas públicas para responder a este imperativo de la ciencia como un derecho humano e integrar a todas las personas en el orden de la sociedad del conocimiento.

 

En su momento, Liliana Jiménez Alcocer, directora de Cooperación Internacional del CONACYT, ratificó el compromiso de la institución por buscar la comprensión y la solución de los problemas prioritarios de México, para lo cual se han diseñado ejes estratégicos de actuación: impulso a la “ciencia de frontera”, el fortalecimiento la comunidad científica, el impulso de las vocaciones científicas a edad temprana y el acercamiento de la sociedad mediante el Plan Nacional de Apropiación Social de la Ciencia.

 

El derecho a la ciencia se ha consagrado como un derecho humano a través de diferentes instrumentos internacionales, como los artículos 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y 15 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

 

Enlaces de interés.

 

Informe de la UNESCO sobre la Ciencia. Hacia 2030.

http://bit.ly/2Z6fs4V

 

Recomendación de la UNESCO sobre la Ciencia y los Investigadores Científicos.

http://bit.ly/2TNgAop


Declaración Universal de los Derechos Humanos

http://bit.ly/2lAkSCj

 

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

http://bit.ly/2luJvk5

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