» Conoce a los ganadores del IV Concurso Nacional de Buenas Prácticas Docentes
02.12.2016 - UNESCO Office in Lima

Conoce a los ganadores del IV Concurso Nacional de Buenas Prácticas Docentes

Foto: S. Meza

La creatividad, entrega e innovación de 125 docentes fueron reconocidas en el IV Concurso Nacional de Buenas Prácticas Docentes, organizado por el Ministerio de Educación del Perú.

Cerca de 48 prácticas docentes, provenientes de 18 regiones, fueron premiadas por su compromiso y perseverancia. En esta cuarta edición del Concurso, la Representante de UNESCO en Perú, Magaly Robalino Campos participó como jurado del IV Concurso Nacional de Buenas Prácticas Docentes.

La educación es central en la misión de la UNESCO. Un derecho humano creado para todos, a lo largo de la vida, que se enmarca en el ODS 4 de la Agenda de Educación Mundial al 2030. Por ello, UNESCO Perú conversó con los protagonistas de estas prácticas docentes, que con su trabajo contribuyen a la mejora de los aprendizajes y de la calidad educativa.

Cuidando la naturaleza vivo feliz, por la I.E. 0351 San Martín de Porres, en Los Olivos (Lima):

La contaminación del entorno y la necesidad de reciclar la basura, motivó el desarrollo de esta práctica pedagógica. Elizabet Quilla Medina, directora de la escuela, nos relata como ella y todas las docentes de nivel inicial lograron integrar a toda la comunidad educativa en el cuidado del medio ambiente y la protección de sus espacios.

La institución y el entorno, presentaban restos de residuos sólidos, contaminación y escazas áreas verdes. Por ello, con las docentes se trabajó talleres de sensibilización y empezamos a clasificar los residuos desde las aulas, en depósitos, en el patio, en los jardines y en las casas”, manifiesta.

La limpieza de la escuela iba mejorando, pero el problema de las pocas áreas verdes también debía ser tratado. “Empezamos a poner espacios vivos en las aulas. Plantas ornamentales y plantas medicinales, trabajando siempre con las 3Rs (reciclar, rehusar y reducir). Con materiales reciclables hicimos hermosos maceteros ecológicos, con llantas, con bateas, en depósitos de gaseosas y en botas de plástico”, describe.

Con estos cambios, la escuela comenzó a embellecerse y los alumnos se sentían muy felices de contribuir con el cuidado de sus espacios. “Por eso va el título (del proyecto), los niños y niñas estaban felices”, afirma. Asimismo, los padres de familia también mostraron su contento con la institución, al ser la escuela, la encargada de propiciar estas acciones.

Pensamos que, la mejor forma de cambiar al mundo, es a partir de los niños de nivel inicial. Que ellos crezcan con otros hábitos, con otras formas de valorar el entorno. Que vean que la naturaleza es vida. Que los residuos y los materiales que usan las fábricas se pueden rehusar y reducir el consumo”, sostiene.

Transformando la escuela en comunidad de aprendizaje, por la I.E. 56019 Laripuchuri, en Sicuani (Cusco):

La escuela transforma a la comunidad y convierte a todos sus habitantes en generadores de aprendizajes. Por ello, Aurelio Yucra Pinedo, director y Asunta Centeno, docente de la institución nos cuentan como los adultos mayores “yachaq” inculcaron saberes ancestrales a los alumnos, logrando que mediante la educación intercultural las costumbres de la provincia no se pierdan en el tiempo.

Muchos vinieron a la escuela a compartir sus experiencias. Por ejemplo, cómo trabajan la chacra. Cómo es que las costumbres, que tenemos allá, se tienen que revalorar. Últimamente se ha notado que, pese a ser una institución educativa rural se están perdiendo las costumbres”, manifiesta Aurelio.

Los estudiantes aprendieron sobre el proceso de siembra, e interactuaron con los animales del campo. De estas experiencias, cada uno realizaba textos de lo aprendido y hasta sacaban problemas matemáticos con las distancias que recorrían para ir a la chacra. “Es un aprendizaje vivenciado”, señala el director.

Hemos tenido resultados muy buenos, porque los mismos niños se sienten como en casa. Los ‘yachaq’ nos ayudan bastante, porque su propio nombre lo dice, son hombres que tiene saberes previos y suyos. Entonces, los niños se sienten felices y aprenden más”, destaca Asunta.

Esta metodología ha logrado que los padres estén muy satisfechos de la educación brindada a los niños, ya que también se sienten parte en este aprendizaje compartido. En tanto, los docentes han desechado la idea de decir “que la educación es solo profesor + alumno en un aula. Nosotros salimos al campo. Nosotros salimos afuera”, finaliza la docente.




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