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25.05.2016 - ODG

La Directora General se reúne con refugiados sirios en Gaziantep

Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, mantuvo un encuentro con jóvenes estudiantes del centro de formación y recreación Gizem Dogan Anisna, en Gaziantep el pasado 25 de mayo.

Tras la Cumbre Humanitaria Mundial en Estambul, el 25 de mayo la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, visitó varias instalaciones para conocer las necesidades de los cerca de 300.000 refugiados sirios llegados en la ciudad de Gaziantep, al sudeste de Turquía.

Alepo, en Siria, y Gaziantep, en Turquía, son ciudades hermanas, pero esta relación enfrenta una cruda situación desde la irrupción de la crisis siria.

Hace cinco años, los habitantes de Gaziantep cruzaban la frontera para disfrutar de sus fines de semana en Alepo, a 100 kilómetros de distancia.

Desde el inicio de la guerra en Siria, en 2012, la población de Gaziantep ha aumentado más de 20% . La mayoría de sus 300.000 refugiados son menores de 17 años, haciendo de este lugar una de las mayores concentraciones de personas jóvenes en un país que hoy alberga la más extensa población de refugiados en el mundo, con cerca de tres millones de personas.

La alcaldesa de Gaziantep, Fatma Sahin, dijo que actualmente los desafíos de la ciudad son diversos: escasez de vivienda, incremento de alquileres, sequía que dificulta el suministro de agua, presiones en el sistema de salud y necesidad de multiplicar las salas de clases y los profesores. Gaziantep, reconocida por su patrimonio cultural y su tradición culinaria (es Ciudad Creativa de la Gastronomía de la UNESCO), está enfrentando además un déficit en turismo, lo que añade más presión a la comunidad.

La edil expuso las iniciativas destinadas a construir nuevas ciudades, disponer de más profesores, introducir cursos de idiomas y promover la integración. Asimismo, como ex ministra de familia y políticas sociales de Turquía, explicó que en la ciudad se han instalado teléfonos de asistencia a disposición para prevenir sobre casos de violencia doméstica o matrimonios forzosos y para alentar a las niñas jóvenes a no desertar de la escuela.

La Directora General pudo conocer directamente estos esfuerzos durante una visita al campo de refugiados de Nizip, a 40 kilómetros de Gaziantep. Levantados tras un cercado de alambre de púas, sobre un terreno árido de 145.000 km2, 900 contenedores alineados de forma geométrica sirven de hogar a cerca de 50.000 refugiados. Es uno de los siete campos de contenedores en Turquía, que se suman a otros 19 campos de carpas existentes.

“El campo está funcionando como una ciudad, brinda servicios como educación y salud, formación, actividades sociales, deportes, apoyo sicosocial y seguridad”, explicó el director del campo.

En el sitio, la Directora General visitó la sala de computadoras, la biblioteca, las aulas de costura y otros servicios y se reunió con madres e hijos que viven en Nizip desde hace varios años.

“La mentalidad y las expectativas han cambiado”, dijo el director del campo. “Al principio, las personas pensaban que iban a volver a sus países. Ahora están mejor predispuestos a recibir educación”.

El campo de Nizip ofrece educación de nivel preescolar, primaria y secundaria a más de 2.000 estudiantes que mantienen el programa educativo sirio. Cerca de 115 profesores (98 sirios) imparten clases en árabe, además de enseñanza del turco y del inglés como idiomas extranjeros. El ministerio de Educación turco coordina con distintos organismos la disponibilidad de manuales escolares y el contenido de los programas de estudio. Por ejemplo, la Universidad de Ankara da clases de idioma turco, lo que permitió a 40 estudiantes continuar estudios superiores luego de obtener becas.

Los campos de contenedores sirven a la población más vulnerable, incluyendo mujeres solteras o personas con discapacidad o enfermedades crónicas, en tanto que el resto de los refugiados viven en su mayoría en comunidades de acogida en Gaziantep.

En compañía de la alcaldesa Sahin, la Directora General visitó también el Centro de Información y Educación sirio, una escuela administrada por la municipalidad que beneficia a cerca de 1.400 estudiantes sirios vulnerables, incluyendo 400 huérfanos. Aquí los estudiantes siguen el programa educativo turco. Justo enfrente hay una escuela estatal que recibe a estudiantes turcos y sirios. Las autoridades explicaron que actualmente 39 escuelas funcionan bajo un sistema de turnos, señalando que 98% de los niños y jóvenes sirios instalados allí reciben actualmente educación básica.

Los estudiantes del Centro mostraron a la Directora General una variedad de artesanías elaboradas a partir de materiales reciclados y sus proyectos de ciencias, que producen como parte de una clase extracurricular. También compartieron con ella sus diferentes ambiciones: ser doctores, ingenieros civiles, periodistas o científicos.

“Aprendiendo a vivir juntos, jugando juntos” es la consigna que inspira al complejo formativo y recreativo de Gizem Dogan Anisna, el tercer lugar visitado por la Directora General en Gaziantep.

“Nuestro equipo de apoyo realiza actividades lúdicas que tienen por objeto integrar a los estudiantes sirios con sus pares turcos”, explicó el director del Centro, agregando que “la idea es a la vez entregar un mensaje sobre convivencia”.

La Directora General se reunió con jóvenes estudiantes, a quienes explicó la misión de las Naciones Unidas y el trabajo de promoción de la educación que lleva a cabo la UNESCO, especialmente para las niñas.

Según la alcaldesa, un 80% de los refugiados sueña con retornar a su país cuando la guerra termine. Entre tanto, el desafío es grande: se estima que 663.138 niños sirios refugiados de entre 6 y 17 años no siguen programas formales de educación y un gran número de jóvenes precisan acceso a algún tipo de formación.

“Soy testigo de la gran solidaridad, preocupación y empatía que la alcaldesa y la población local muestran para con los refugiados”, dijo la Directora General. “Necesitamos más que nunca esta solidaridad y apoyo hacia personas que están padeciendo este enorme sufrimiento. En la Cumbre Humanitaria Mundial, la UNESCO apeló a que se usen todos los medios posibles para que niñas y niños que sufren conflictos y crisis humanitarias puedan ir a la escuela. Lo que he visto aquí ilustra exactamente lo que discutimos en la Cumbre y merece toda nuestra admiración”, manifestó Bokova.

Durante su participación en la Cumbre Humanitaria Mundial, la Directora General discutió con autoridades una propuesta de la UNESCO para incrementar las oportunidades de escolarización para refugiados sirios en Turquía en niveles primarios y secundarios, fortalecer los sistemas educativos, capacitar a los docentes, y brindar formación técnica y profesional, alfabetización y educación superior.




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