» Entrevista con Edward O. Wilson: “La pérdida de biodiversidad es una tragedia”
10.02.2010 -

Entrevista con Edward O. Wilson: “La pérdida de biodiversidad es una tragedia”

© K. Horton

Edward O. Wilson, profesor de la Universidad de Harvard, entomólogo especializado en el estudio de las hormigas, es reconocido en el mundo entero como uno de los teóricos que más ha contribuido a la formulación del concepto de “biodiversidad”. Desde 1985, año en que publicó La crisis de la diversidad biológica, un artículo que sentó cátedra en la materia, Wilson no ha cejado en su empeño de alertar a los políticos y al público sobre los peligros que entraña la pérdida de biodiversidad de nuestro planeta.

Han transcurrido ya veinticinco años desde que usted publicó, en 1985, “La crisis de la diversidad biológica”, ¿por qué resulta tan difícil todavía que la gente cobre conciencia de la importancia vital que tiene la biodiversidad?


En efecto, no es empresa fácil lograr que el público se percate de cuán importante es la actual extinción masiva de la biodiversidad. Yo, personalmente, y otros muchos más llevamos varios decenios tratando de crear esa conciencia por todos los medios a nuestro alcance. La dificultad estriba en que, al contrario de lo que ocurre con los problemas del medio ambiente físico, la mayoría de la gente tiene un escaso conocimiento del tema. Por eso, la extinción de las especies le parece algo distante y ajeno, en particular si se produce en lugares remotos del mundo.

Felizmente, en estos últimos tiempos se ha cobrado mucha más conciencia del problema que plantea la pérdida de biodiversidad, y yo albergo la esperanza de que en un momento dado se produzca un viraje decisivo, a partir del cual los medios de información lo pongan sistemáticamente en primer plano –al igual de lo que ocurre con el cambio climático– y los dirigentes políticos lo mencionen en sus discursos. Para esto, lo que tenemos que hacer es seguir manteniendo la presión y no cabe duda de que el Año Internacional de la Diversidad Biológica nos va a ayudar en este sentido.

¿Cuáles son las consecuencias más importantes de la aceleración sin precedentes de la extinción de las especies en los últimos decenios?

Una de las consecuencias es la pérdida de muchas de las “enciclopedias genéticas” de la vida que han tardado millones de años en constituirse. Otra consecuencia es la pérdida o el deterioro de ecosistemas, debido a la desestabilización causada por la desaparición de eslabones en las cadenas alimentarias. También tenemos la pérdida de posibilidades en ámbitos como la medicina, las biotecnologías y la agricultura, y por último, aunque no por ello menos importante, la pérdida definitiva de una parte considerable del patrimonio natural del mundo o de los países. Cada una de las consecuencias que acabo de mencionar es, de por sí sola, una tragedia, con el agravante de que todas ellas se están produciendo a un mismo tiempo.

¿Qué relación guarda el cambio climático con el peligro que corre la biodiversidad?

Por orden de la magnitud de su impacto en la biodiversidad, las causas de la extinción de las especies –que en inglés designamos abreviadamente con la sigla HIPPO*– son las siguientes: destrucción de los hábitats, especies invasivas, contaminación, superpoblación humana y explotación excesiva de los recursos de caza y pesca. Entre estos cinco factores, el cambio climático habría que clasificarlo como una destrucción de hábitats de proporciones mayúsculas.


¿Es demasiado tarde para evitar una catástrofe?


No es demasiado tarde para frenar la extinción de las especies y de los ecosistemas que éstas forman, y por lo tanto estamos a tiempo para poner un término a la pérdida de biodiversidad. No cabe duda de que ya no será posible salvar algunas especies, pero si se emprende ahora una acción a escala mundial se minimizaría al máximo la pérdida final. La ciencia y la tecnología van a desempeñar un papel decisivo en esta empresa. Aunque los vertebrados, los corales y las plantas se conocen bastante bien y constituyen la base de la práctica actual en materia de conservación, la ciencia desconoce todavía la inmensa mayoría de los insectos y otros invertebrados, así como prácticamente la totalidad de las bacterias y otros microorganismos. Estas últimas “criaturas minúsculas que gobiernan el mundo” son de una importancia esencial para la supervivencia de los seres vivos más grandes, incluidos nosotros los humanos. Si queremos preservar la vida en este pequeño planeta en el que vivimos, es preciso adoptar una iniciativa importante con vistas a explorarlo mejor. También necesitamos conocer mucho más a fondo los ciclos de la vida y las relaciones ecológicas de las especies conocidas y desconocidas. Para llevar a cabo esta tarea, la ciencia tiene que nutrirse directamente de las innovaciones en materia de conservación y de las tecnologías de vanguardia en múltiples ámbitos.

 

* HIPPO: Habitat destruction, Invasive species, Pollution, human over-Population Overharvesting by hunting and fishing.

 




<- Atrás, a la lista de noticias
Principio de la página