Hechos y cifras

Bajo las actuales condiciones de producción, se necesita un promedio de 2.500 litros de agua para producir un litro de biocombustible

  • El World Energy Outlook (Perspectivas de la energía en el mundo) del año 2006 pronosticó una tasa media de crecimiento de producción de bioenergía del 7% anual.
  • El ambiente político internacional, el apoyo por parte de la políticas nacionales y los precios del petróleo influirán enormemente en la futura demanda de biocombustibles. La producción mundial de etanol se incrementará rápidamente a 127 mil millones de litros en 2017, con la producción concentrada en los Estados Unidos, Brasil y, en menor medida, la Unión Europea y China. Se espera también que la producción mundial de biodiésel alcance los 24 mil millones de litros en 2017.
  • De aquí al 2030 se espera que los biocombustibles satisfagan el 4% de la demanda mundial de combustibles para el transporte por carretera, partiendo del 1% actual.
  • De manera global, el agua destinada a la producción de biocombustibles está estimada en 44 km3, es decir, 2% del total del agua de irrigación. Bajo las actuales condiciones de producción, se necesita un promedio de 2.500 litros de agua (cerca de 820 litros de agua de irrigación) para producir un litro de biocombustible (la misma cantidad utilizada en promedio para producir comida suficiente para una persona durante un día).
  • La proporción de aguas de irrigación utilizadas para producir biocombustibles es insignificante en Brasil y la Unión Europea, y se estima que en países como China y los Estados Unidos alcanza niveles de 2% y 3% respectivamente. La implementación de todas las políticas y planes nacionales actuales en torno a los biocombustibles necesitaría de 30 millones de hectáreas de tierra cultivable y 180 km3 adicionales de aguas de irrigación.
  • En el 2008 más de un tercio del maíz producido en los Estados Unidos se destinó a la producción de etanol y aproximadamente la mitad de los aceites vegetales producidos en la Unión Europea se utilizaron como combustible biodiesel. 
  • Aunque es muy difícil evaluar su impacto, se estima que la producción de bioenergía ha provocado un aumento de hasta un 70-75% de los precios globales de algunas reservas de alimentos, entre los que se incluiría un incremento del 70% del precio del maíz.

Véase también: Energia; Asignación del agua; Alimentación y agricultura.

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