Hechos y cifras

El agua destinada a la producción de biocombustibles está estimada en 2% del total del agua de irrigación

  • Cerca del 10 % del abastecimiento total de energía procede de la biomasa, y la mayoría de ese porcentaje (80%) procede de los recursos tradicionales de biomasa de la madera, estiércol y residuos de cultivos.
  • Aproximadamente el 5% de la biomasa se utiliza para producir biocombustibles líquidos destinados a los medios de transporte, lo que actualmente representa menos del 2% de la energía consumida por el transporte en todo el mundo.
  • La producción de bioetanol, elaborado a partir de la caña de azúcar, maíz, remolacha azucarera, trigo y sorgo, se triplicó en el periodo 2000-2007 hasta un volumen estimado de 77 mil millones de litros en 2008.
  • La proporción de biodiésel en el mercado de combustible diésel destinado a los medios de transporte se estimó en 0,5% en los Estados Unidos, 1,1% en Brasil y 3,0% en la Unión Europea.
  • El potencial energético de los biocombustibles convencionales a escala mundial está limitado por la disponibilidad de agua y tierras adecuadas para los cultivos, así como por el alto costo de la mayoría de las tecnologías convencionales. Técnicamente, es probable que hacia el año 2050 pudieran obtenerse hasta 20 exajulios de etanol y biodiésel convencionales, lo cual representaría el 11% de la demanda total de combustibles líquidos en el sector del transporte.
  • Entre las tecnologías actuales, sólo el etanol producido a partir de caña de azúcar en Brasil, el etanol producido como un subproducto de la producción de celulosa (como en Suecia y Suiza) y el biodiésel producido a partir de grasas animales y aceite de cocina usado, pueden reducir sustancialmente las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la gasolina y el diésel mineral. El estudio concluye que el resto de tecnologías bioenergéticas convencionales suelen ofrecer reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero de menos del 40% en comparación con sus alternativas fósiles.
  • De manera global, el agua destinada a la producción de biocombustibles está  estimada en 44 km3, es decir, 2% del total del agua de irrigación. Bajo las actuales condiciones de producción, se necesita un promedio de 2.500 litros de agua (cerca de 820 litros de agua de irrigación) para producir un litro de biocombustible (la misma cantidad utilizada en promedio para producir comida suficiente para una persona durante un día).
  • La proporción de aguas de irrigación utilizadas para producir biocombustibles es insignificante en Brasil y la Unión Europea, y se estima que en países como China y los Estados Unidos alcanza niveles de 2% y 3% respectivamente.
  • La implementación de todas las políticas y planes nacionales actuales en torno a los biocombustibles necesitaría de 30 millones de hectáreas de tierra cultivable y 180 km3 adicionales de aguas de irrigación.
  • En el 2008 más de un tercio del maíz producido en los Estados Unidos se destinó a la producción de etanol y aproximadamente la mitad de los aceites vegetales producidos en la Unión Europea se utilizaron como combustible biodiesel. 
  • Aunque es muy difícil evaluar su impacto, se estima que la producción de bioenergía ha provocado un aumento de hasta un 70-75% de los precios globales de algunas reservas de alimentos, entre los que se incluiría un incremento del 70% del precio del maíz. 

Véase también: Energía; Alimentación y agricultura; Asignación del agua

Principio de la página