Dinamisar el conocimiento: la educación indígena
Aún cuando los programas de educación proveen herramientas importantes para el desarrollo humano, también pueden comprometer la transmisión del conocimiento indígena.
Al adoptar la educación formal, los niños pasan la mayor parte de su tiempo aprendiendo pasivamente en los salones de clase, en vez de aprender de manera práctica en el ‘campo’. Los profesores devienen los poseedores del conocimiento y de la autoridad, remplazando así a los padres y a los mayores.
Las lenguas nacionales se convierten en el medio de instrucción, mientras que las lenguas vernáculas son desplazadas a un segundo plano. La educación formal puede de esta manera contribuir a la erosión de la diversidad cultural, a la pérdida de la cohesión social y a la alienación y desorientación de la juventud indígena.
Existe la necesidad urgente de fortalecer la transmisión intergeneracional de conocimientos indígenas, en complemento a la educación escolar. Algunos esfuerzos se vienen realizando para integrar las lenguas y los saberes indígenas a los currículos escolares. De esta manera se busca que el aprendizaje se reactive al seno de la comunidad, para así fortalecer la legitimidad y estatus de los mayores como portadores del conocimiento.
