Vol. 9 No. 2 [Abril–Junio 2011]

SUMMARIO

ENFOQUES ...
2 Asia del Sur mira hacia las biotecnologías

ACTUALIDADES
9 Buen comienzo para el Año de la Química
9 Lanzamiento del African Journal of Chemical Education
10 ¿Qué tipo de explotación minera para las Reservas de Biosfera?
11 Seis ciudades de América del Sur preparadas para los tsunamis
12 ¡He aquí por qué la ciencia necesita de las mujeres!
13 Romain Murenzi va a dirigir la TWAS
13 La UNESCO ayuda a Iraq a desarrollar su politica científica
14 Festival de películas científicas para la juventud de Camboya
14 TIC para las universidades de África occidental

ENTREVISTA
15 Moneef Zou’bi estima que grandes trastornos eran previsibles en el mundo árabe

HORIZONTES
17 Reaccionar frente a las condiciones extremas en Pakistán
21 Vivir en tierras inundables

BREVES
24 Agenda
24 Nuevas publicaciones

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EDITORIAL

Una triple catástrofe

Mi corazón esta con el pueblo Japonés» declaró Irina Bokova, pocas horas después de que el país se vio golpeado por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo. De una magnitud estimada en 9,0 por la Agencia Meteorológica Japonesa (AMJ), el terremoto ocurrió a escasa profundidad, apenas 24 kilómetros bajo el fondo del océano, su epicentro ubicado a 130 Km de la costa noreste de Japón. Debido a normas muy estrictas de construcción, ningún edificio se ha derrumbado en Tokio, con una población de 35 millones de habitantes.

Tres minutos después del sismo, la AMJ ya había emitido el aviso de alerta. Por desgracia, la primera ola golpeó después de 25 minutos, lo que dejó poco tiempo para alertar a la población. El sismo submarino provocó una serie de olas de tsunami de más de 10 metros de altura que arrasó con los pueblos y ciudades costeras. Dos semanas más tarde, el recuento provisional superó los 10 000 muertos, y todavía hay más de 16 000 desaparecidos.

El curso del tsunami por el Pacífico fue monitoreado de cerca por el Sistema de Alerta contra los Tsunamis en el Pacífico, creado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI) conjuntamente con los países de La Cuenca del Pacífico hace cerca de 50 años. El Sistema de Alerta se basa en unas cuarenta boyas situadas en alta mar, alrededor de La Cuenca del Pacífico. Las boyas próximas a las costas de Japón registraron una ola de 1,08 m de altura el 11 de marzo, lo que confirmaba la aproximación de un tsunami moviéndose hacia el este.

La preparación técnica es indispensable en caso de tsunami. Los países situados desde Venezuela hasta Canadá y todas las islas del Caribe acaban de participar, el 23 de marzo, en el primer ejercicio en gran escala de simulación de alerta de un tsunami para el Caribe y las regiones adyacentes. Este Sistema de Alerta fue creado en 2005 por la UNESCO–COI, en cooperación con los países de la región. Es igualmente indispensable preparar a las poblaciones costeras mediante planes de educación y de emergencia para la posibilidad de enfrentar un tsunami. La UNESCO acaba de llevar a cabo un proyecto de esa naturaleza de 15 meses en Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Usted encontrará la descripción en este número.

Japón ha sufrido una tercera catástrofe este mes. Cuando la central nuclear en Fukushima fue inundada por el tsunami, se vio privada de la electricidad que garantizaba su sistema de enfriamiento. Eso implicó un sobrecalentamiento de las barras de combustible en varios reactores provocando varias explosiones, en días sucesivos, que liberaron a la atmósfera partículas radiactivas. Más de 200 000 personas fueron evacuadas en un radio de 30 Km de la central. A mediados de marzo, la situación fue clasificada como de nivel 6, sólo un nivel inferior al de la catástrofe de Chernobyl en Ucrania en 1986. En el momento que ponemos en prensa este número, la situación de la central sigue siendo muy incierta.

Este terremoto ha sido el más potente jamás registrado en Japón, y el cuarto del mundo. El segundo mayor por su potencia en la misma zona (magnitud de 8,3) se remonta al año 869 de nuestra era. Es más necesario que nunca llevar a cabo investigaciones para determinar dónde estos grandes terremotos y los tsunamis que generan podrían ocurrir. Las investigaciones sobre los paleo-tsunamis y la geofísica nos enseñarán más acerca de estos fenómenos y en consecuencia mejorarán nuestra preparación para la próxima catástrofe.

Wendy Watson-Wright
Sub Directora General y
Secretaria Ejecutiva de la COI

Gretchen Kalonji
Subdirectora General para la ciencias exactas y naturales

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