La cultura: ¿nuevo pasaporte para la sostenibilidad?

Año 1 - No. 5 - 7 de junio de 2013

La comunidad internacional concuerda en que el enfoque de desarrollo seguido hasta ahora, a pesar de sus logros, tiene sus límites. Así lo dejó claro el Secretario General Ban Ki-moon, al decir: “no podemos seguir destruyendo y consumiendo nuestro camino hacia la prosperidad.”

Pero, ¿cómo cambiar el paradigma de desarrollo frente a los crecientes desafíos ambientales, sociales y económicos? ¿Un mayor énfasis en la cultura podría ser parte de la respuesta? ¿Cómo se relaciona la cultura y el desarrollo sostenible? Estas preguntas son cada vez más pertinentes en el mundo actual, caracterizado por crisis financieras, la globalización y tensiones políticas.

La UNESCO está convencida de que la integración de la cultura dentro de los esfuerzos de desarrollo son cruciales para hacer frente a un gran número de desafíos globales, de manera eficaz y sostenible. Y está contra una visión de la cultura como ‘decorativa’ o secundaria en el desarrollo sostenible, lo que no favorece las comunidades.

Si bien los vínculos intrínsecos entre cultura y desarrollo sostenible han sido reconocidos desde la década del ‘60, la cultura, no fue incluida en los ODM, establecidos en el 2000. Sin embargo, el papel de la cultura en la obtención de un desarrollo más equitativo y sostenible fue recientemente el foco de interés de la comunidad internacional. Un ejemplo de esto es el documento final de la Cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2010), dos resoluciones de la Asamblea General de la ONU (65/166, de 2010, y 66/208, de 2011), y en América del Sur hay que destacar la importante declaración de “las Altas Autoridades Sudamericanas sobre Cultura y Desarrollo Sustentable” (Abril 2012) aprobado por la XXXIV reunión de Ministros de Cultura (junio 2012).

Esta declaración se inspira en los principios de las 7 Convenciones de la UNESCO en el campo cultural, casi todas ratificadas por los Estados miembros del MERCOSUR, que constituyen la columna vertebral de la relación entre cultura y desarrollo.

Este reconocimiento del papel de la cultura se refleja también en las nuevas políticas públicas y programas nacionales desarrollados en colaboración con la Oficina UNESCO Montevideo en Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay. En los últimos años, con el apoyo técnico de la UNESCO y sus colaboradores (Centros, Cátedras..etc) se han fomentado la integración de la cultura y el patrimonio en los planes de desarrollo, locales y nacionales, se han mejorado la formulación de indicadores, la medición de impacto y la identificación de buenas prácticas. Asimismo, se han reforzado las capacidades técnicas de los gestores culturales.

El 21 de Mayo, Día Mundial de la Diversidad Cultural, todos nos unimos a celebrar para que sea un nuevo pasaporte hacia un mundo mejor para todos y todas.

Frédéric Vacheron
Especialista de Programa de Cultura

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