Reservas de Biosfera: integración de biodiversidad y desarrollo

© UNESCO/Juan Santiago Rodríguez Girón, Macizo de Cajas (Ecuador)

Año 1 - No. 6 - 28 de junio de 2013

Las Reservas de Biosfera del Programa MAB (Programa para el Hombre y la Biosfera) de la UNESCO son reconocidas internacionalmente como modelo para poner en práctica enfoques de desarrollo sostenible a escala regional. América Latina y el Caribe forman parte de una red: IBEROMAB, la cual también incluye a España y Portugal. Esta red facilita el intercambio de información y experiencias y la formación de capacidades entre los gestores de las reservas de biosfera.

El concepto de participación de la población es central para las reservas de biosfera en la promoción de un diálogo entre los diferentes sectores involucrados en la toma de decisiones de su gestión.

América Latina y el Caribe se destaca por ser una región con una importante riqueza en biodiversidad ligada a las economías y al bienestar de las poblaciones a través de los servicios de los ecosistemas que son provistos.

Los servicios que prestan los ecosistemas son los beneficios que las personas obtienen de los mismos. Estos beneficios contemplan servicios de suministro, como los alimentos y el agua; servicios de regulación, como la regulación de las inundaciones, las sequías, la degradación del suelo y las enfermedades; servicios de base, como la formación del suelo y los ciclos de los nutrientes; y servicios culturales, como los beneficios recreacionales, espirituales, religiosos y otros beneficios intangibles.

Tenemos 5 de los países megadiversos: Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y México. En estos países, así como en el resto de la región, hay una gran variedad de poblaciones indígenas y locales que mantienen su cultura vinculada a la biodiversidad. Estas características son sobresalientes en la región y también están presentes en la mayoría de sus reservas de biosfera. Existen experiencias en tipos diferentes de contexto donde se han explorado enfoques de sostenibilidad basados en la biodiversidad y la cultura local. Se valoran los conocimientos locales e indígenas que han permitido a esas comunidades una importante resiliencia socio-ecológica o la adaptación ante los cambios globales o locales.

Cláudia Karez
Especialista de Programa de Ciencias Ecológicas

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