Interculturalidad

La diversidad es un elemento definitorio de la dinámica de la historia y en la riqueza cultural sustentada en esas identidades se integran en su patrimonio cultural enlazadas en la trama de su tejido social. El relato de esa diversidad pasa por la lucha necesaria contra el racismo, la discriminación y los estereotipos, en línea con la igualdad en el acceso y disfrute de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales.

En el año 2018, se cumplió el 70 Aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos que nos entrega la primordial expresión de principios acerca de la igualdad de los humanos desde el origen, no solo como una manifestación de intenciones, sino como un marco de acción. En su artículo 1, se declara que: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, y en su artículo 2: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

La UNESCO promueve el acceso y el ejercicio los derechos, la diversidad como centro de la acción pública en la garantía de los derechos, la ruptura de los estereotipos como una responsabilidad de política pública como factores esenciales del Desarrollo Sostenible, en nuestra meta de “No dejar a nadie atrás”.

Por otra parte, la “Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial”, en la cual los Estados se comprometen a condenar la discriminación racial y a seguir, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación racial en todas sus formas.

Esta Convención Internacional en su artículo primero expresa claramente que: “(La) discriminación racial" denotará toda distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales (…)”.

En estos términos, la Directora General de la UNESCO, Audrey Azoulay, en su mensaje a propósito de la conmemoración del “Día Internacional por la Eliminación de la Discriminación Racial”, nos recuerda que: “La discriminación racial no deja de ser una cuestión de nuestro presente. Esta forma de exclusión, represión e intolerancia se sigue manifestando (…) La lucha contra el racismo es una cuestión de dignidad humana y de construir un mundo más justo. Esta siempre ha ocupado un lugar central en el mandato de la UNESCO, de promover la diversidad, la inclusión, la no discriminación y una cultura de paz y solidaridad”.

En este contexto la UNESCO ha avanzado en las siguientes líneas:

Año Internacional de las lenguas indígenas

En el 2019 se ha movilizado una acción global en torno al “Año Internacional de las Lenguas Indígenas”, con el firme compromiso y el activo liderazgo de Ecuador.

El 23 de diciembre de 2016, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, durante el Septuagésimo primer período de sesiones de la Asamblea General se adoptó por consenso la proclamación del 2019 como el “Año Internacional de las Lenguas Indígenas”, cuya negociación fue coordinada y facilitada por Ecuador y Bolivia, con el fin común de llamar la atención sobre la grave pérdida de las lenguas indígenas y movilizar medidas urgentes a nivel nacional e internacional para conservarlas, revitalizarlas y promoverlas.

El “Año Internacional de las Lenguas Indígenas” enfoca su llamado global en los riesgos inminentes a los que se enfrentan las lenguas indígenas y su importancia para el desarrollo sostenible, la buena gobernanza, la cultura de paz y reconciliación, la calidad de vida en apego a las particularidades culturales, el diálogo intercultural; así como en la reafirmación de la continuidad cultural y lingüística, el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales, y la calidad y alcance de la participación política.

Asimismo, la Oficina de la UNESCO en Quito y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador realizaron el 28 de enero pasado, el lanzamiento oficial en Ecuador del IYIL-2019, en simultáneo con la sede de la UNESCO en París. La agenda de la UNESCO en Ecuador incluye además el “IV Encuentro Andino de Paz - Año internacional de las lenguas indígenas: la contribución de la educación y de la diversidad cultural y lingüística a la paz”, a realizarse el 3 y 4 de julio, con la participación de Victoria Tauli-Corpuz, Relatora especial sobre los derechos de los pueblos indígenas el Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Decenio Internacional para los Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo (2015-2024)

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Por otra parte, el “Decenio Internacional para los Afrodescendientes: reconocimiento, justicia y desarrollo (2015-2024)” es otra acción global que convoca los esfuerzos de la UNESCO y de sus Estados Miembros por la inclusión, la reivindicación histórica y la igualdad en el acceso al disfrute de los Derechos Humanos y el ejercicio efectivo de las Libertades Fundamentales.

En Ecuador, la Oficina de la UNESCO en Quito promueve una educación inclusiva y universal para todas y todos. En este marco brinda asistencia técnica al Ministerio de Educación para el fortalecimiento de la Etnoeducación enfocada en personas afrodescendientes, y en línea con el reconocimiento de la historia y aportes del pueblo afro en el seno del Sistema Educativo Ecuatoriano.

Alrededor de 200 millones de personas que se identifican a sí mismos como descendientes de africanos viven en las Américas. Muchos millones más viven en otras partes del mundo, fuera del continente africano. La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el periodo 2015-2024 como el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, citando la necesidad de fortalecer la cooperación nacional, regional e internacional en relación con el pleno disfrute de los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de las personas de ascendencia africana, y su plena e igualitaria participación en todos los aspectos de la sociedad.

Este Decenio Internacional ofrece un espacio de acción para invitar a los Estados a erradicar, las injusticias sociales heredadas de la historia y que siguen sufriendo como victimas las personas de ascendencia africana, con el objeto de combatir el racismo, los prejuicios y la discriminación racial y valorar la riqueza del patrimonio común de la trágica historia marcada por la esclavitud.

En este contexto, la UNESCO hace un llamado por el reconocimiento a la aportación cultural, económica, política y científica de las y los afrodescendientes y, finalmente, por la observación y vigilancia ante las formas de racismo, discriminación, xenofobia y formas conexas de intolerancia a las que se encuentra expuesta esa población, que demandan, en consecuencia, una atención específica.

La UNESCO, en particular a través de sus proyectos “La Ruta del esclavo” y la “Historia general de África”, colaboró estrechamente en las consultas organizadas por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, agencia de referencia para el Decenio.

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