20.02.2013 - UNESCO Office in Santiago

“La pérdida de la lengua es un problema social, cultural e incluso espiritual”

© CNCA Chile / Javier Godoy

Entrevista con Viki Haoa Cardinali, hablante de Rapa Nui y educadora

María Virginia Haoa es una de las fundadoras de la Academia de la Lengua Rapa Nui y gestora del "Programa de Inmersión" para impartir este idioma originario polinésico a niños y niñas de kínder a cuarto básico en Rapa Nui, también conocido como Isla de Pascua, posesión chilena en medio del océano Pacífico.

Haoa fue distinguida con el reconocimiento de Tesoro Humano Vivo 2012 por parte del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile, que cuenta con el apoyo de la UNESCO, debido a sus esfuerzos en la mantención de las tradiciones y expresiones orales a través de la elaboración de textos sobre naturaleza, historia, poesía y cuentos infantiles en idioma rapa nui.

Por mucho tiempo la lengua rapa nui no fue enseñada en las escuelas ¿Cuándo y cómo se produce este cambio?
La lengua rapa nui no fue enseñada en la escuela desde un principio de la implementación de la educación formal en la isla, en 1934. Cuando se inició la enseñanza-aprendizaje del idioma como una asignatura dentro del curriculum en 1976, había un 77% de niñas y niños hablantes de esta lengua. En ese momento unas pocas personas se dieron cuenta de que los estudiantes rapa nui no aprendían porque no entendían el idioma español y esta situación no se revirtió hasta que se comenzó a introducir la lengua vernácula en la única escuela existente en Rapa Nui.

Antes de 1975 la enseñanza-aprendizaje del idioma rapa nui en el aula no fue tema para el Estado chileno. En ese entonces la lengua polinésica rapa nui dentro de la educación formal era más bien silenciada, y quiero pensar de que eso fue una especie de “inmersión” en el español para un aprendizaje efectivo de los contenidos descontextualizados que los estudiantes debían aprender.

Esta situación se hizo evidente en la década de los ochenta, cuando había menos de un 10% de estudiantes rapa nui que se comunicaba en idioma vernáculo en el colegio, lo que significó una alerta para la salud del idioma polinésico nui. Debido a esto se formularon propuestas de enseñanza-aprendizaje del idioma materno rapa nui en “inmersión” y es en lo que estamos trabajando actualmente.

¿Cuál es ahora la situación de la lengua en la isla a nivel educativo?
Actualmente, existe sólo un colegio en la isla que tiene el Programa de Inmersión en lengua polinésica rapa nui y muchas veces enfrentados a falencias de recursos humanos capacitados para enseñar con amor y con el compromiso de hacer bien las cosas. Por ejemplo, estamos “pegados” con el Programa de Inmersión en cuarto año básico desde el año 2000, cuando ya debiéramos tener toda la educación básica cubierta con este programa. Por otro lado, debido a la preocupación de la dirección del colegio para que los estudiantes rindan una buena prueba para el Sistema nacional de evaluación de resultados de aprendizaje del Ministerio de Educación de Chile (SIMCE) se ha comenzado a incorporar profesores de habla hispana en este Programa de Inmersión.

Usted dice que la pérdida de una lengua es un problema social. ¿Por qué?
Es un problema social, cultural e incluso espiritual. Porque nuestra lengua polinésica rapa nui se desvaloriza al no tener una funcionalidad en el desarrollo socio-económico, cultural, y espiritual de su comunidad, las instituciones estatales son atendidas en lengua hispana, el turismo actual es preferentemente de habla hispana, y la inmigración hispanohablante ha crecido considerablemente en las últimas décadas y todo aquello ha provocado cambios socioculturales en la comunidad rapa nui. Las familias han cambiado alternativas distintas a la propia de proyectar en sus hijos e hijas pensando en dar mejor calidad de vida, sin su lengua materna rapa nui, y esto tiene que ver con el alma, con los sentimientos, con las relaciones entre las personas y con su ecosistema. Se interpreta una visión de mundo diferente, que se enriquece y también enaltece a otras culturas.

Si no se considera en todos los estamentos de la comunidad, nuestra lengua materna podría caer en desuso como muchas otras lenguas que han extinguido por falta de conciencia y lealtad. Es necesario que exista conciencia y que nuestro idioma no sea menos que el español u otro idioma y lograr que tenga los mismos beneficios e importancia, aunque sea hablada por una minoría de personas, con la apertura para que se enriquezca de neologismos, que incorpora la tecnología y otros saberes.

No podría dejar de pensar en la salud de nuestro idioma polinésico rapa nui, sin hablar de los fenómenos y efectos irreversibles de la globalización. Esto trae consecuencias directas sobre las cosmovisiones de los pueblos, en su comportamiento con el ecosistema y en la propia lingüística. No estuvimos preparados para los cambios interculturales que trajo la globalización debido a su velocidad, lo que nos superó debido a la ausencia de recursos humanos capacitados y apoyo económico.

Debemos reformular cómo enfrentarnos a esta situación lingüística desde nuestras bases familiares y apoyarnos entre hermanos de lenguas polinésicas de otros países que viven una experiencia similar para que nos sirvan de orientación. Establecer redes de apoyo para seguir trabajando e intercambiando experiencias y acciones de preservación y fomento de nuestro idioma.

Después de estudiar tecnología médica en el continente usted volvió a la isla y se encontró con que los niños y niñas ya no hablaban rapa nui. Es entonces cuando usted toma la decisión de estudiar educación. ¿Qué rol cumple la educación en el rescate de las lenguas originarias?
Estudiar tecnología médica fue una opción que elegí de profesión, pero con el pasar de los años me fui dando cuenta del escaso aporte que yo haría a nuestra lengua dentro del laboratorio del hospital local. Con costos personales abandoné mi profesión para llegar hasta la escuela, y mientras trabajaba estudié a distancia la carrera de pedagogía general básica en la Universidad de Playa Ancha de Valparaíso. Los niños y niñas son la esperanza para prolongar nuestro idioma polinésico, por eso la importancia de enseñarles a y tratar de revertir la situación actual.

La propuesta del Programa de Inmersión fue realizada en mi pasantía en Berlín en 1997, pero la idea de este proyecto lo venía trabajando desde 1990, año que asistí a un congreso de educación para todos los pueblos indígenas del mundo que se realizó en Hamilton, Nueva Zelanda. En dicha oportunidad pude visitar los nidos de lengua maorí que generalmente se construyen al lado de los marae (salón muy amplio en donde los ancianos y el pueblo maorí se congregan para trabajar en todo lo que les preocupa y les pertenece). También visité las escuelas Kurakaupapa en donde prevalece su idioma polinésico a través de la enseñanza-aprendizaje de los niños y niñas maori. Con la asistencia a congresos de Lenguas polinésicas en Tahiti (1992), Hawai (1993), y en Aotearoa (Nueva Zelanda) , con las experiencias adquiridas,las observaciones realizadas en la comunidad, y con la pasantía en Berlín (1997) sentí que era el momento oportuno de presentar la propuesta de un Programa de Inmersión dentro de la educación intercultural bilingüe que ya se había considerada dentro de la reforma educacional implementada por el Ministerio de Educación en 1996.

Ustedes celebran el Día de la Lengua Rapa Nui en noviembre y Naciones Unidas conmemora el Día de la Lengua Materna el 21 de febrero ¿cuál le parece la mejor forma de conmemorar ambas fechas?

La celebración de este día comenzó en noviembre de 1991. Desde entonces se realiza todos los años. Ha sido un evento con mucha participación de la comunidad y se han incorporado a él los dos nuevos colegios de la isla.

La celebración del Día de la Lengua Rapa Nui, junto con la celebración del Día de la Lengua Materna (21 de febrero) celebrado por las Naciones Unidas nos benefician enormemente. Sin embargo, el 21 de febrero es una fecha fuera del año escolar, y la celebración debería estar dentro del año lectivo como una de las efemérides importantes para que niños y niñas trabajen al respecto con sus profesores, para hacer conciencia de la importancia que tienen las lenguas maternas en el mundo. Si pudieran celebrarse en la misma fecha sería fantástico y beneficioso para el fomento y toma de conciencia a nivel de comunidad, país, y toda la humanidad, porque es una riqueza de la cual todos somos partes y responsables para que estas lenguas no se extingan.

En 1990 se calculaba que sólo el 10% de los estudiantes de Rapa Nui manejaba la lengua local. Para enfrentar esta situación, la comunidad se organizó e hizo acciones de rescate ¿cuáles son las más actividades más importantes realizadas?
El trabajo de enseñanza–aprendizaje de nuestra lengua con los niños y niñas ha sido lo que más satisfacción me ha dado en la vida. Lo digo porque al principio nada fue fácil, pasaron varios años para poder demostrar que sí valía la pena alfabetizar en nuestra lengua, que sí podrían aprender ciencias y matemáticas, y por último, que el idioma polinésico rapa nui es tan efectivo como otros para que los estudiantes construyan sus aprendizajes. Lo importante es trabajar con amor y perseverancia, respetando las habilidades innatas y los conocimientos de cada niño y niña. Otros factores que cuesta manejar en la escuela, es el tiempo y espacio que los estudiantes deban tener con el idioma vernáculo, que no depende del educador sino del currículo educativo y de la dirección del colegio.

En cuanto a las acciones tomadas, algunas son la creación del Departamento de Lengua y Cultura Rapa Nui, como un espacio dentro del colegio Lorenzo Baeza Vega para que profesores rapa nui y asesores ancianos de la comunidad reflexionen sobre la situación de nuestro idioma materno y de nuestra cultura. Desde aquí creamos el Día de la Lengua Rapa Nui y el Día de la Poesía, recreando los poemas del Kai-Kai, Karaŋa, y creando otros textos por parte de los estudiantes. También, con proyectos de la CONADI y del Ministerio de Educación se han realizado textos en donde los profesores rapa nui del colegio han hecho textos de ciencias naturales, historias, matemáticas y lectoescritura de educación básica.

La Academia de Lengua Rapa Nui apoya el trabajo en este idioma en la escuela. Desde su creación el año 2004 ha realizado varios trabajos como la creación de textos en rapa nui para educación pre-básica, y la reedición de textos de lectoescritura para 1º y 2º básico. Ha creado dos CD interactivos para prebásica y básica con conceptos culturales, matemáticas y geometría básica.

A partir del año 2007 comenzamos a trabajar con el Ministerio de Educación en los Planes y Programas para el Sector de enseñanza–aprendizaje de las Lenguas indígenas a nivel de la educación nacional. Este es un sector de aprendizaje no obligatorio en los colegios, ellos pueden escoger si lo desean dentro de su currículo educativo. Pero en el caso de los colegios donde existen un 20% de estudiantes de Pueblos originarios es obligación realizarlo. Dichos Planes y Programas se han llevado a consulta en el caso de la comunidad rapa nui, cumpliéndose asi con lo articulado en el Convenio 169 de la OIT.

Tenemos un diario local en idioma rapa nui, que le falta una periodicidad sistemática, que es realizado por personas rapa nui que trabajan en la Academia de Lengua y en traducción bíblica principalmente. Es un trabajo que depende de adjudicación de proyectos, por lo cual nos gustaría tener un financiamiento permanente.

¿Es el bilingüismo la mejor forma de enfrentar este problema?
No podría ser categórica en dar una respuesta sobre el bilingüismo como solución al problema que estamos viviendo con nuestro idioma. No creo que revirtamos con la educación bilingüe -por ahora- el gran porcentaje de niños, niñas y jóvenes no hablantes del idioma polinésico rapa nui. Pero si tuviéramos planes y programas curriculares similares a los del colegio italiano, alianza francesa, colegio alemán o inglés en chile, creo que podríamos revertir nuestra problemática. Nuestro colegio Lorenzo Baeza Vega es intercultural bilingüe, pero no tiene tal bilingüismo, ya que las clases se dan preferentemente en español. Sólo el Programa de Inmersión de prebásica a cuarto básico tiene sus clases preferentemente en idioma polinésico rapa nui y desde 5º a 8º básico tiene cuatro horas pedagógicas a la semana de enseñanza-aprendizaje de lengua vernácula.

¿Cuál sería la forma de enfrentar la falta de profesores que hablen rapa nui y su débil formación intercultural?
Para resolver el tema deficitario de profesores en lengua polinésica rapa nui, habría que motivar a los jóvenes en 3º y 4º medio a estudiar la carrera de pedagogía y ofrecerles por ejemplo la misma formación que tienen las y los colegas maorí en la Universidad de Waikato en Nueva Zelanda. Se podría buscar un convenio de formación de profesores en lengua polinésica en ese país hermano considerando nuestras raíces, porque nos sentimos polinésicos. En Chile tenemos formación pedagógica en Lenguas extranjeras, pero no en los idiomas de los pueblos originarios como debería ser. Nuestras lenguas ni siquiera son consideradas en los diferentes ámbitos de desarrollo del país, no se requieren para postular a un trabajo, para becas, y muchos otros beneficios. Esta situación nos mantiene marginados como también a nuestro idioma materno rapa nui.


Chile se define como un país intercultural ¿qué características debe tener una educación que promueva esta característica?
Si Chile se define como un país intercultural, la educación de todas sus escuelas, tanto públicas como privadas debería ser intercultural, con la presencia de lenguas y culturas de los pueblos originarios del país en el curriculum educativo, y que no sólo sea para escuelas con alto porcentaje de estudiantes indígenas. Las instituciones del Estado también deberían hacerse cargo de las lenguas y culturas de los pueblos originarios. La diversidad lingüística y cultural es de todos y no sólo de una minoría étnica. Tenemos como ejemplo el caso de Paraguay. Allí junto al español, el idioma guaraní es también una lengua oficial del país. Se debe fomentar una mayor conciencia lingüística a través de campañas en medios de comunicación en las que se revalorice las lenguas indígenas como el principal elemento de las culturas de los pueblos originarios del país.

Las universidades estatales deben asumir la responsabilidad de formar profesionales bilingües en español y lengua indígena, para contar con servicios bilingües en las regiones que lo requieran.

¿En qué proyecto específico está trabajando ahora?
En cuanto a mis proyectos, continuaré enseñando en el colegio dando clases de ciencias naturales y lengua polinésica rapa nui y apoyando como directora en la Academia de Lengua. Lo nuevo que haré será el trabajo que iniciaré al interior de las familias en cuanto a lectoescritura y llamando a la conciencia para que los padres y el resto de la familia hable a sus hijos e hijas en rapa nui y así nos apoyen con el trabajo de preservar y revitalizar nuestro idioma materno.




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