01.07.2010 - SHSperspectivas 28-29

Entrevista con Dina Krauskopf: “El enfrentamiento de la crisis debe poner a los jóvenes como prioridad”

en SHSperspectivas 28-29

Directora de Proyectos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y consultora ante numerosas organizaciones internacionales sobre temas vinculados al desarrollo de los adolescentes, Dina Krauskopf señala la gran oportunidad que representa para los jóvenes la celebración de un Año Internacional de la Juventud ya que les permite tomar parte en la elaboración de todos los programas y políticas que les conciernen.

¿En el contexto de la crisis multidimensional que vive el mundo desde el 2007, qué le parece el hecho que más de 8 jóvenes, entre 15 y 24 años, sobre 10 vivirán en países en vías de desarrollo en el 2025?

Los países en vías de desarrollo son claramente más jóvenes. La crisis se ha dado en un contexto de menor participación del Estado, donde los riesgos se acumulan en los estratos más bajos y donde existe la mayor población joven. La situación llama a desarrollar estrategias con responsabilidad estatal que no solo apunten al crecimiento económico como medio de salir de la crisis sino tener al desarrollo como meta central.

Por lo tanto es estratégico implementar enfoques y programas que se abran a la participación de los jóvenes y empoderarlos para que sean parte de las soluciones. Esto implica abandonar la discriminación por edad, dejar de invisibilizar a las personas jóvenes y sus aportes, centrarse en sus problemas y estigmatizarlos.

Los jóvenes constituyen pilares en una resolución de la crisis pues tienen la capacidad de actuar como actores estratégicos de su propio desarrollo. Si no se les dan las condiciones, la crisis no será algo coyuntural sino estructural puesto que lo viejo cae y lo nuevo no puede nacer. El enfrentamiento de la crisis, particularmente en los países menos desarrollados, debe poner a los jóvenes como prioridad en pos de lograr las condiciones para que sean ciudadanos incluidos en el proyecto país.

La UNESCO y todo grupo del sistema de las Naciones Unidas se movilizan, desde este mes de Agosto 2010, en torno al Año Internacional de la Juventud. ¿Piensa usted que esta campaña pueda tener alguna consecuencia sobre las políticas públicas desarrolladas con respecto a la juventud?

La Declaratoria del Año Internacional de la Juventud desde Agosto del 2010 es una estrategia contundente y necesaria. Recordemos que cuando la Organización de Naciones Unidas proclamó el año 1985 como “Año Internacional de la Juventud, tuvo un gran impacto y brindó un impulso significativo al desarrollo juvenil. Se crearon núcleos de investigadores en juventud en América Latina, redes de jóvenes, organismos oficiales de juventud nacionales e internacionales, Ministerios brindando servicios a la juventud, que no existían antes. La comunidad internacional y un conjunto de organismos supranacionales han desarrollado marcos desde los cuales se desprenden enfoques y lineamientos operativos para implementar iniciativas en los distintos ámbitos de desenvolvimiento juvenil. El balance muestra que se han profundizado las perspectivas y la práctica sobre juventud.

Persiste en nuestras sociedades un insuficiente reconocimiento de los y las jóvenes como interlocutores válidos de las políticas; los escenarios de exclusión y violencia amplifican el carácter problemático de este factor. La carencia o debilidad de marcos normativos y de políticas de Estado obstaculiza las condiciones de exigibilidad de derechos juveniles. Esta segunda llamada mundial, con el Año Internacional de la Juventud 2010 de Naciones Unidas tiene la potencialidad de desarrollar un redoblado interés por la juventud y constituye un estímulo necesario y apoyo de inconmensurables repercusiones en el avance de la situación de las juventudes.

¿Ha observado usted grandes cambios entre las prácticas de los jóvenes de hoy y los jóvenes de hace 25 años?

Los cambios apócales han producido nuevas condiciones de existencia y trayectorias de vida menos predeterminadas. Las personas en la fase juvenil ya no corresponden a un pre-proyecto de futuro, la individualización es mayor, presentan un ejercicio más temprano de la sexualidad. Sus prácticas requieren enfrentar la incertidumbre con imaginación y aplicar su alta capacidad de aprendizaje. La participación juvenil procura cambiar el presente con autonomía e identidad para derivar de allí el cambio social.

Se han dado transformaciones en los contenidos de la participación juvenil y su ejercicio de la ciudadanía. Las movilizaciones de coyuntura son una importante expresión equivalente de los movimientos sociales tradicionales: acciones a corto plazo, con apoyo en recursos tecnológicos de avanzada, la circulación por el mundo cibernético, resultados palpables como meta. Se organizan para reivindicar sus derechos a la inclusión en el trabajo, la educación y otros mundos que les son fundamentales. El medio ambiente tiene marcada prioridad y esfuerce el énfasis en grupos sociales postergados y discriminados (por etnia, identidad sexual, género, etc.), el arte, la cultura, el acceso a la recreación y al mundo digital. El respeto a la diversidad y las individualidades se constituye en el centro de las prácticas y muchos no se sienten afines a estructuras sociales burocráticas. Más que apoyarse en ideologías y partidos, las juventudes se manifiestan con expresiones éticas, estéticas y uso del espacio público.

Ha estado muy comprometida en un proyecto coordinado por la UNESCO y el Banco Iberoamericano de Desarrollo dirigido a identificar las mejores prácticas políticas y los programas que hayan tenido un impacto real en el desarrollo de la juventud en América Latina y el Caribe. ¿Cuáles han sido los resultados?

Esta iniciativa UNESCO-BID constituye un proyecto pionero y único en su planteamiento, estructura y proyecciones. Tiene el gran mérito de haber sacado del anonimato, el aislamiento y la fragmentación a numerosos programas, proyectos y líneas de acción que hacen realidad un enfoque estratégico hacia y con la juventud así como concitar la colaboración de las agencias de Naciones Unidas, del Sistema Interamericano, centros académicos de excelencia, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales en toda América Latina y El Caribe. (…) El Foro efectuado a partir de las prácticas premiadas y sus conclusiones, constituye un referente de alta trascendencia para las decisiones y propuestas que se desarrollen en la región máxime cuando ya se sentaron las bases para una publicación que recoge los temas, experiencias y lineamientos tratados y que se encuentra en la fase de realización (…).

¿Qué rol juegan o deberían jugar, en su opinión, organizaciones tales como la UNESCO, con el fin de reforzar la participación y la inclusión de los jóvenes, tanto en el plano político, como social y económico?

El rol de las organizaciones tales como la UNESCO ha probado ser de gran relevancia, desde múltiples avenidas, para la inclusión de las juventudes en el desarrollo de sus sociedades. (…) La producción de información, las publicaciones de libros y documentos de sustento técnico para los actores clave en el desarrollo de programas y políticas, el fortalecimiento de los grupos de jóvenes y redes de expertos que se encuentran participando con la construcción de saberes y oferta de formación en juventud para los actores clave y operadores decisivos en el desarrollo de políticas y programas a nivel estatal y no gubernamental son lineamientos que contribuyen a la proyección y consolidación de los avances. La eventual aprobación de leyes y políticas a nivel de los países, implica una aceleración de los procesos de participación de adolescentes y jóvenes y demandará cuadros técnicos y juveniles formados en desarrollo y derechos, construcción de enfoques generacionales, estilos y compromisos de gestión pertinentes a la cuestión juvenil, coordinación intersectorial en todos los niveles.

Poner a la juventud en la agenda de los gobiernos y la sociedad en general, es un largo y complejo proceso donde las organizaciones de Naciones Unidas han jugado un papel significativo que es importante continuar (…).

Entrevista realizada por Bérénice Alcade


Dina Krauskopf

Directora del Colectivo Latinoamericano de Jóvenes de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Chile), Dina Krauskpf tiene una larga trayectoria como consultora internacional e investigadora en el desarrollo de programas para jóvenes y adolescentes de varias organizaciones como ECLAC, PAHO, UNESCO, FNUP, UNICEF, OIJ y FHI. Graduada de la Universidad de Chile, es Profesor Emérito de la Universidad de Costa Rica, donde también fue Directora del Instituto de Investigaciones Sociales.

Del mismo modo, es miembro de numerosas asociaciones científicas dentro y fuera de Chile. Ha dirigido y aconsejado diversos proyectos de investigación nacionales e internacionales sobre la situación de la juventud y ha participado en el desarrollo de políticas de juventud en Costa Rica, Guatemala; Nicaragua y Panamá. Asimismo, ha publicado varios libros, capítulos y artículos acerca de la juventud en diferentes países.




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