29.11.2011 - ODG

La paz depende de cada uno de nosotros, dice la Directora General a los estudiantes, al margen del Foro Mundial sobre Humanidades

© UNESCO/Cynthia Guttman

Al clausurar el primer Foro Mundial sobre Humanidades en Busan (República de Corea) el 26 de noviembre, la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, afirmó que “las humanidades deben desempeñar un papel esencial en la configuración de este siglo – facilitando la reflexión mundial sobre los desafíos que se nos plantean y elaborando respuestas inspiradas en los valores del humanismo’’.

En la Declaración de Busan aprobada al término de la reunión de dos días de duración que congregó a unos 500 participantes en torno al tema del “Universalismo en un mundo multicultural”, se invita a la UNESCO a respaldar la cooperación internacional y la reflexión en la esfera de las humanidades y a facilitar la contribución de éstas a los retos contemporáneos mediante el debate público y actividades útiles para la formulación de políticas.

El Ministro de Educación de Corea, Sr. Lee Ju-ho, señaló que “las humanidades han desempeñado un papel fundamental en el desarrollo de Corea. En un momento en que el mundo hace frente a una globalización que divide, a crisis ambientales y a rápidos adelantos de la ciencia y la tecnología, las humanidades son más necesarias que nunca como fuente de reflexión personal y desarrollo social”.

Al margen del Foro, estudiantes de unas 100 escuelas afiliadas al Plan de Escuelas Asociadas de la UNESCO tuvieron la oportunidad de presentar a la Directora General el Proyecto Arcoíris de jóvenes ciudadanos del mundo y de intercambiar ideas con ella y el Premio Nobel de Literatura, Jean Marie Gustave Le Clézio.

Iniciado en 2010, el Proyecto Arcoíris alienta a los estudiantes a reunir información sobre problemas del mundo y actuar en el plano local con las comunidades lugareñas. “La paz, los derechos humanos y el multiculturalismo parecen ser temas imponentes," explicó un estudiante, "pero cuando me di cuenta de que podía relacionarlos con mi entorno, mi visión del mundo cambió".

Interrogada acerca de "su historia", la Directora General dijo que hablaría con ellos de la historia de la UNESCO: “una historia de gran humanismo, realizaciones y solidaridad”, explicando la función de la educación y la cultura en la autonomía de las personas. “La ciudadanía mundial comienza con el respeto por la cultura y la identidad propias, y continúa con el respeto por los demás. ¿Me preguntan cómo podemos cambiar el mundo? El mundo se cambia con actos cotidianos realizados por millones de personas. Los pequeños gestos cuentan: cómo nos relacionamos con los demás, protegemos el medio ambiente y manifestamos solidaridad. El mundo cambiará si modificamos nuestros modos de ser. La paz depende de cada uno de nosotros”, afirmó, felicitando a los estudiantes por su presencia y sus iniciativas.




<- Atrás, a la lista de noticias
Principio de la página