Antecedentes

Varios eventos importantes jalonaron el camino hacia el Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible.

En 1972, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano (Estocolmo) hizo hincapié en la educación como medio de abordar los problemas medioambientales del ser humano.

En el Informe Brundtland de 1987, titulado “Nuestro futuro común”, se definió el desarrollo sostenible como “el desarrollo que garantiza las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. En estos foros iniciales ya se debatió la función de la educación en la tarea de abordar los problemas mundiales de índole social, económica, cultural y medioambiental.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida también como Cumbre de la Tierra, que tuvo lugar en Río de Janeiro en 1992, se reconoció la función de la educación como medio de alcanzar el desarrollo sostenible, según figura en el Capítulo 36 del Programa 21. Desde entonces, otras conferencias y documentos principales de las Naciones Unidas han confirmado la importancia de la educación en la consecución del desarrollo sostenible, comprendidos los Convenios de Río sobre el cambio climático, la diversidad biológica y la desertificación. 

El Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS).

A partir de una recomendación formulada por la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002), la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en diciembre de 2002 dedicar un Decenio de las Naciones Unidas a la EDS (2005-2014). La Asamblea asignó a la UNESCO el cometido de coordinar los esfuerzos internacionales orientados a lograr que la educación fuera pertinente para abordar los problemas presentes y futuros que afrontaba el desarrollo sostenible.

A mediados del Decenio, la UNESCO y el Ministerio Federal Alemán de Educación e Investigación, en colaboración con la Comisión Nacional Alemana para la UNESCO, celebraron la primera Conferencia Mundial de la UNESCO sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible, que tuvo lugar en Bonn (Alemania) en 2009. En la conferencia se estableció un balance de los logros alcanzados en los primeros cinco años del Decenio y se imprimió un nuevo impulso para su segunda mitad.   

Tres aspectos fundamentales.

Sobre la base del documento final de la Conferencia Mundial de 2009, la Declaración de Bonn, y la estrategia renovada para la segunda mitad del Decenio, la UNESCO ha centrado su labor en tres aspectos fundamentales del desarrollo sostenible que deben abordarse mediante la educación: el cambio climático, la diversidad biológica y la reducción del riesgo de desastres.         

Las evaluaciones del Decenio de EDS, publicadas por la UNESCO en 2009 y 2012, demuestran que la EDS está cada vez más presente en las políticas educativas nacionales e internacionales. La pedagogía de la EDS está evolucionando y en el mundo entero los expertos realizan un gran volumen de actividades de calidad en este ámbito.

La EDS después del Decenio.

Aunque se han logrado grandes progresos, todavía queda mucho por hacer. El potencial de la EDS para dar forma a un futuro sostenible sigue siendo decisivo al final de su Decenio. En un mundo que afronta problemas relativos al desarrollo cada vez más complejos, es más importante que nunca aprovechar el potencial que la EDS encierra.

La EDS seguirá su marcha después de 2014. En la declaración final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, los países participantes reconocieron la importancia de la EDS y se comprometieron a fortalecerla tras el final del Decenio.

Por lo tanto, la Conferencia Mundial de EDS de 2014 no sólo marcará el final del Decenio de EDS, sino que también será un hito importante para señalar el camino a seguir.

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