Cambio climático: impacto en la violencia contra las mujeres y las niñas

La violencia contra las mujeres y las niñas es una cuestión global. Permanece una de las violaciones más persistentes de derechos humanos y una amenaza a millones de niñas y mujeres. La violencia contra las mujeres y las niñas no conoce fronteras sociales, económicas o nacionales. Afecta a mujeres de todas las edades y surge en varios tipos de entorno – tomando muchas formas, incluyendo violencia física, sexual y psicológica, al igual que abuso económico y explotación. Por lo menos una de cada tres mujeres en el mundo entero ha sido golpeada, forzada sexualmente o abusada emocionalmente en el curso de su vida, más a menudo por su pareja.

Definición

“El término ‘violencia contra la mujer’ se entiende como todo acto de violencia basado en el género que dé o pueda dar lugar a un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, incluyendo amenaza de dichos actos, coerción o privación arbitrarias de su libertad, ya sea en la vida privada o en la pública.” (Declaración de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, Asamblea General de las Naciones Unidas, 1993).

La vulnerabilidad y el riesgo de las mujeres y las niñas a la violencia incrementa al igual que las temperaturas

Para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer 2017, la UNESCO llama la atención sobre los efectos del cambio climático y escasos recursos en la intensificación de la violencia contra las mujeres y niñas. Se trata de una cuestión oportuna en un momento en el que el Acuerdo de Paris entra en vigor y en el cual los líderes mundiales se reúnen en la COP22 en Marrakech. El cambio climático es un multiplicador de amenazas. Puede contribuir a la perdida de cultivos y a un descenso en la producción de alimentos, al desplazamiento de populaciones y especies, o a un incremento en la presión económica en la casa debido a una pérdida de medios de subsistencia resultante de desastres naturales inducidos por el cambio climático. 

Si bien populaciones enteras están afectadas por el cambio climático, son las mujeres y las niñas quienes pagan el precio más alto. A causa del papel tradicional que ocupan, las mujeres dependen en gran medida en recursos naturales y son responsables de garantizar alimentos, agua y energía para cocinar. En tiempos de sequía, la búsqueda de agua potable puede tomar hasta 8 horas por día, dejándolas vulnerables a agresiones, violaciones, y secuestros. Se enfrentan a obstáculos sociales, económicos y políticos que limitan su capacidad para adaptarse a cambios, amenazando su seguridad. Cuando un país o una región se enfrenta a un desastre natural, la violencia contra las mujeres deja de ser una prioridad y los mecanismos para protegerlas se debilitan. Las mujeres y niñas a menudo pierden su sistema de respaldo después de haber sido desplazadas y caen más vulnerables al tráfico de personas. También se encuentran en desventaja para el acceso a la educación, lo cual les convierte con mayor frecuencia en víctimas propiciatorias de su entorno.

Desastres naturales

En 2005, en Mississippi (Estados Unidos) se observó un aumento del 45% en los casos de agresión sexual durante los 7 meses posteriores al huracán Katrina. También hubo un aumento de 300% en violencia doméstica después de que dos ciclones tropicales golpearan la provincia de Tafea en Vanuatu en 2011. En Nueva Zelanda, durante el fin de semana del terremoto de Canterbury en 2011, hubo un aumento del 53% en quejas de violencia doméstica. Sin embargo, en muchas regiones afectadas por desastres naturales, los datos no están disponibles o son muy limitados. Para abordar mejor esta cuestión, los datos sobre la violencia contra la mujer deberían recopilarse sistemáticamente tras un desastre natural.

Las mujeres como protagonistas del cambio

Las mujeres están en el corazón de las comunidades. Su amplio conocimiento sobre la gestión y el uso de los recursos naturales es clave para abordar los procesos de cambio climático, en particular con la gestión del agua y la preparación para el riesgo. Las mujeres y las niñas representan un enorme potencial y deben ser integradas en las soluciones al cambio climático. La participación plena de las niñas y las mujeres -y su liderazgo- es fundamental para responder adecuadamente a los efectos del cambio climático.

¿Lo sabías?

  • En los países donde hay marcada desigualdad de género, 4 veces más mujeres que hombres mueren durante las inundaciones

  • La trata de mujeres aumenta entre un 20 y 30% después de los desastres naturales

  • Los matrimonios infantiles aumentan significativamente después de los desastres naturales

  • Las mujeres se enfrentan a mayores riesgos de violencia sexual al recolectar agua y otros recursos naturales. Por ejemplo, en Kenia, el 90% de las violaciones denunciadas ocurrieron mientras las mujeres recolectaban recursos naturales

  • Se registran un aumento de 300% en casos de violencia doméstica después de dos ciclones tropicales (Vanuatu)

  • El naranja, colo oficial de la ONU para esta jornada, simboliza un futuro mejor y sin violencia para niñas y mujeres

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Mensaje de la Directora General

“Con frecuencia, los papeles desempeñados tradicionalmente por las mujeres son los que las exponen en mayor medida a los riesgos vinculados a las consecuencias del cambio climático, haciéndolas vulnerables a la violencia mientras caminan decenas de kilómetros cada día para obtener alimentos, agua y leña o cuando se encuentran desplazadas o en situación de pobreza después de un desastre”.

Irina Bokova, Directora General de la UNESCO

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