El Día Mundial de los Océanos es una ocasión para celebrar este tesoro común que hace que la Tierra sea un lugar habitable para el ser humano. Los océanos ayudan a regular el clima y el tiempo y proporcionan oxígeno y alimentos, así como otros efectos beneficiosos para el medio ambiente y para la sociedad y la economía en general. Este año, cuando faltan pocos días para la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), es también una oportunidad para movilizarse por la preservación de los océanos.

La UNESCO velará por que la función de los océanos sea debidamente tomada en cuenta en la Conferencia Río+20, junto con sus múltiples repercusiones para la justicia social, la conservación del medio ambiente y la eficacia económica    

 Irina Bokova, Directora General,
Mensaje con ocasión del Día Mundial de los Océanos 2012

Los océanos actúan como pulmones del plantea. Proporcionan la mayor parte del oxígeno que respiramos. También son fuente de alimento y medicinas y parte fundamental de la biosfera.  La “economía azul” del océano es eje central de nuestras vidas: los productos del mar son la principal fuente de proteínas para al menos una de cada cuatro personas en le mundo. Los recursos costeros y marinos y las industrias relacionadas representan más del 5% del PIB mundial. El 90% del comercio mundial se efectúa por vía marítima. Gracias a los avances tecnológicos, las actividades económicas, tanto en zonas costeras como en alta mar,  se están diversificando e intensificando cada vez más.

Aun así, nuestros océanos y sus recursos se deterioran y agotan debido a la presión, cada vez mayor, a la que están sometidos, causada principalmente por la contaminación y la sobreexplotación. Si la situación actual no cambia, la acidez de los océanos aumentará en un 150% de aquí a 2100 debido a las emisiones de CO2. Toda la cadena alimentaria quedará en peligro, al igual que ecosistemas claves como los arrecifes de coral. Para asegurar la calidad de vida que proporcionan los océanos a la humanidad y mantener la integridad de los ecosistemas marinos, tenemos que cambiar nuestra visión, gestión y uso de los recursos marinos y de las zonas costeras.


Aceptar el desafío

Sin embargo, el océano sigue estando relativamente inexplorado, nuestro conocimiento de él es limitado. Toda política y medida sostenible en favor de los océanos, sus ecosistemas, y las costas deben recibir el apoyo de la ciencia, en particular la investigación y la observación. La Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO (COI) trabaja desde hace 50 años para fomentar la cooperación internacional y la coordinación de programas en los ámbitos de la investigación y la observación marinas, la conservación y la protección de los hábitats marinos, la reducción de riesgos y la capacitación. Su objetivo último es garantizar una gestión eficaz de los recursos de los océanos y las zonas costeras. La COI facilita también a sus Estados Miembros conocimientos necesarios para su toma de decisiones.

La Conferencia de Río+20 ofrece la posibilidad de definir nuevas directrices y prioridades en materia de ciencias marinas que favorezcan el desarrollo sostenible a escala mundial. Con este objetivo, cuatro organismos de Naciones Unidas trabajaron en común para redactar una serie de propuestas para el océano que se debatirán en Río+20. Con el título “Plan para la sostenibilidad del océano y las zonas costeras”, el documento parte del análisis de los desafíos actuales y plantea a continuación pistas de futuro.

La comunidad internacional tiene a su alcance nuevas oportunidades para mejorar la contribución de los océanos al desarrollo sostenible, para reconocer conceptos como economía verde o energía azul renovable, para usar los recursos biogenéticos, los servicios de los ecosistemas y conocer el lugar preponderante del océano en el sistema terrestre.

También la industria desempeña un papel esencial a la hora de identificar oportunidades nuevas, como lo hace ya el sector del transporte marítimo, que se esfuerza por reducir sus emisiones de carbono.

Pero para proteger este bien común es necesaria una acción colectiva. Cada uno de nosotros puede contribuir a cambiar las cosas. También usted puede participar y elegir el Futuro que quiere: piense en soluciones sostenibles aplicables a la vida cotidiana y comparta con nosotros sus sueños y sus ideas.

Algunos datos

  • Los océanos cubren más de 70% de la superficie del globo. Sólo el 1% de la superficie oceánica está protegida        
  • Entre un 50 y un 80% de la vida en la Tierra se encuentra bajo la superficie del océano, que constituye 90% del espacio habitable del planeta. Menos de 10% de este espacio ha sido explorado hasta ahora por el Hombre
  • Un conjunto de organismos marinos minúsculos llamados fitoplancton producen la mitad del oxígeno de la atmósfera mediante la fotosíntesis
  • Los océanos contienen 96% de todo el agua de la Tierra. El resto es agua dulce que se encuentra en forma de ríos, lagos y hielo
  • El océano absorbe anualmente cerca del 25% del CO2 que se agrega a la atmósfera debido a la actividad humana, reduciendo así el impacto de este gas con efecto de invernadero en el clima
  • El conjunto de los ecosistemas costeros que actúan como sumideros de carbono, como los manglares, las marismas salinas y las praderas submarinas pueden contener una cantidad de carbono cinco veces superior a la de los bosques tropicales

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